El PP quiere que PSOE y BNG hagan públicas las bases de su pacto en la capital arousana. La coalición lo hará esta semana
22 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.En una hábil jugada política, el Partido Popular de Vilagarcía ha movido ficha para convocar un pleno extraordinario en el que socialistas y nacionalistas deberán explicar las bases de su acuerdo de gobierno en la capital arousana. Habida cuenta de que el próximo jueves toca sesión ordinaria, nada menos que en torno a la actualización de las tasas e impuestos municipales, lo más probable es que el bipartito vilagarciano aproveche la ocasión para satisfacer la petición de la formación conservadora.
En realidad, nadie se llevará una sorpresa al conocer los pormenores del acuerdo de gobierno, probablemente el que menos quebraderos de cabeza ha generado a PSOE y BNG, una vez solventada la dimisión de Enrique León como alcalde. Fue precisamente León quien anunció la intención del partido que entonces representaba, el socialista, de sellar un pacto con los nacionalistas de Xosé Castro Ratón. Tras su investidura, la regidora, Dolores García, ratificó la nueva organización municipal en los mismos términos que León y Castro Ratón habían acordado.
La coalición que gobierna la capital arousana en minoría -socialistas y nacionalistas suman diez concejales, uno menos de la mayoría absoluta- se sustenta sobre cinco puntos fundamentales. En primer lugar, la fusión de los programas electorales con los que las dos formaciones acudieron a las urnas. No hay, aseguran los representantes de PSOE y BNG, diferencias sustanciales entre sus respectivas propuestas, que pueden funcionar como elementos complementarios por lo que respecta a la gestión municipal.
El segundo motivo de encuentro es el acuerdo sellado por socialistas y nacionalistas en Santiago para garantizar la gobernabilidad de las ciudades gallegas. Este texto ha inspirado, directamente, el pacto entre PSdeG y Bloque en Vilagarcía. Básicamente, el documento exige de ambos socios lealtad mutua y establece la creación de una tenencia de alcaldía única, que en la capital arousana ocupa el portavoz del BNG.
Declaración de intenciones
La tercera pata de la banqueta es una declaración de intenciones, resumida en diez conceptos como transparencia, eficiencia, proximidad a la ciudadanía, participación ciudadana, innovación, creatividad o igualdad de acceso a los servicios municipales. Todo ello se traduce en un reparto de las áreas de gestión que reserva para el PSOE la seguridad ciudadana, el funcionamiento económico de la institución municipal, urbanismo, personal, limpieza, vías y obras o las competencias sobre el tráfico.
En el lado del BNG figuran las áreas de promoción económica (que engloba también todo lo relacionado con el turismo), servicios sociales, Xuventude y Terceira Idade, y Cultura.
Redondea este conjunto el compromiso mutuo con el consenso como método de gestión. En otras palabras, ninguna iniciativa prosperará en el seno de la comisión de gobierno si uno de los dos socios no está de acuerdo. Este principio hubiese seguido funcionando en el caso de que Izquierda Unida se sumase al gobierno. Esto es, si una de las tres formaciones no compartiese un punto determinado de la acción de gobierno, la iniciativa quedaría congelada.
Poco más hay que decir, y poco más se dirá en el pleno extraordinario con respecto al acuerdo de gobierno entre socialistas y nacionalistas. El conservador Tomás Fole espera, no obstante, que la sesión ponga en evidencia diferencias entre los dos partidos gobernantes. De su habilidad dependerá lograrlo.