Rías Baixas entra esta semana en la recta final de la vendimia

PONTEVEDRA

La vendimia entra esta semana en su recta final en la denominación de origen Rías Baixas. Después de diez días de trabajos, la mayoría de la cosecha se encuentra ya en el interior de las bodegas. Las lluvias de este fin de semana impidieron que algunas empresas pudiesen concluir definitivamente, pero lo que queda pendiente son ya pequeñas producciones destinadas a elaboraciones especiales y otras en las que hubo que esperar a que la uva madurase adecuadamente. Al final todo parece indicar que las previsiones no se cumplirán y la producción podría no superar los 18 millones de kilos.

Algunas bodegas consiguieron cerrar las tareas de recogida antes de que llegaran las lluvias, que comenzaron durante la tarde del pasado sábado. Es el caso de Condes de Albarei y Corazón do Salnés, que preveía cerrar vendimia durante la tarde del viernes. Pero otras todavía deberán esperar a la próxima semana. «Todavía quedan algunos flecos finales y hasta finales de la semana que viene no podremos dar por cerrada la vendimia», explica Ramón Huidobro, gerente del consello regulador de Rías Baixas.

En la denominación de origen destacan la tranquilidad con la que ha transcurrido este año la recogida. «Ha sido una vendimia de libro, con buen tiempo y de forma muy ordenada», añade Huidobro. Lo mejor de esta recogida ha sido la calidad de la uva, que al final fue muy superior a la esperada inicialmente. «Está más equilibrada que el año pasado porque entonces la acidez estaba muy baja», sostiene el gerente. Una opinión que comparten en Martín Códax, «en septiembre la uva se deshidrató, lo que favorece la calidad porque salió toda el agua y quedaron los aromas concentrados», explica el director gerente de esta firma, Juan Vázquez Gancedo.

El único problema de este año radica en la cantidad, que se ha quedado un poco escasa. Las previsiones más optimistas hablan de que, al final, se rozarán los 18 millones de kilos, cuando en un principio se pensaba que podrían haber más de veinte. Y es que, explican en el consello, los racimos de este año eran poco compactos y pesaban mucho menos que en otras ocasiones.