El grupo inmobiliario Ingasur, que preside el empresario pontevedrés Eugenio Sobral, lleva 30 años en el sector y no sólo presume de aportar un carácter propio y singular, además de calidad a sus proyectos, sino de ofrecer también a sus clientes un estilo de vida allí donde cuelga el anagrama de una empresa que, además de en España, tiene un importante mercado en Estados Unidos y Portugal.
Y no hay nada mejor que predicar con el ejemplo como han hecho en el vecino país trasladando su sede social a un palacete de 1916 en la carismática avenida de Boavista, una de las zonas más emblemáticas y señoriales de Oporto, donde están construyendo un complejo bautizado como Boavista gardens, de diseño contemporáneo y grandes jardines.
La nueva sede de Ingasur fue levantada en su día por encargo de un ilustre portuense, Manuel Alves Soares, un industrial del norte del país que habilitó su residencia en el palacete. Pero con el tiempo éste cayó en el abandono hasta que Ingasur inició una ardua tarea de restauración para devolverle la luz y el brillo de antaño.
Los trabajos se iniciaron en julio del 2006 y se acabaron en mayo de este año. Durante los mismos se adaptó perfectamente el edificio a las necesidades funcionales de la empresa, todo ello con el máximo respeto por los elementos arquitectónicos y ornamentales de un edificio que mantiene su estilo de principios del pasado siglo. Así, cuenta el consejero delegado de Ingasur, Eugenio Sobral junior, lo que hoy es una oficina con la más avanzada tecnología antes era una dependencia con instalaciones eléctricas propias de su época y su uso.
Y qué mejor que organizar una fiesta por todo lo alto para enseñar a sus clientes y amigos el resultado final. Así que se pusieron manos a la obra y días atrás celebraron por todo lo alto la inauguración de su nueva sede en Portugal, a la que asistieron conocidos empresarios, arquitectos, artistas, políticos y una nutrida representación de la sociedad portuguesa y pontevedresa. El antiguo propietario del palacete, Dias Ferreira, el pintor italiano Bernardo Scoditti, el cónsul de España en Oporto, el presidente de Santander Assets Management, el portavoz de la oposición en Pontevedra, Telmo Martín, o el representante en Portugal de la firma, Vasco Azeredo, fueron algunos de los 250 invitados que pudieron contemplar la belleza del palacete que ahora luce orgulloso una obra del pontevedrés Manuel Ruibal, titulada Original, que mide cinco metros y está elaborada en granito gris perla.