La pareja pontevedresa de bailes de salón formada por Adrián Esperón y Patricia Martínez, participan hoy en Italia, en el campeonato del mundo de estándar, un honor reservado para muy pocos. Estos jóvenes, de 17 años, son los actuales campeones de España, título que alcanzaron el pasado mes de marzo en Bilbao, y que les abrió las puertas del certamen mundial. Se trata de la primera pareja gallega que acude a un campeonato del mundo, por lo que están más que orgullosos. Ambos iniciaron su actividad en el mundo del baile de pequeños, en la academia Pasos, cuyo director, Miguel Abreu, los acompaña en el viaje que emprendieron ayer por la tarde a Roma. Y hoy, también por la tarde, en Ancona, les toca competir con las 60 mejores parejas del mundo. Por cierto, el pasado miércoles participaron en el concurso de talentos de TVG Buscando estrelas, producido por Voz Audiovisual, y ganaron en su categoría, pasando a la siguiente fase.
Adrián Esperón recuerda que comenzó en el baile porque sus padres se apuntaron a unas clases y lo llevaban. Luego, sus progenitores lo dejaron y el siguió desde los 9 años. Su actual pareja, Patricia Martínez, es de Mos y empezó a los 8 años. Piensan que va a ser muy difícil conseguir algún premio en la categoría youth que les corresponde por la edad, pero se sienten orgullosos por el mero hecho de estar allí para intentarlo. Con muchas competiciones a sus espaldas, indicaron que no se sentían nerviosos, por lo menos en Pontevedra. También les da seguridad los meses que llevan preparando las coreografías. Además de disfrutar en la pista, tendrán dos días de bien merecido relax para visitar la ciudad de las siete colinas.
En un ambiente también festivo, pero con un espíritu más castrense, la Escuela Naval Militar de Marín fue escenario ayer de los actos de rejura de la promoción de caballeros guardiamarinas de 1982. Esta 25 conmemoración contó con la asistencia del almirante jefe del arsenal de Ferrol, Francisco Cañete, que pasó revista al batallón de alumnos y presidió el acto. Después de que se rindiese el homenaje a los caídos por España, los 76 oficiales de la promoción de 1982 volvieron a jurar la bandera, seguidos por la mayor parte del público civil presente -esposas e hijos de los celebrantes-. En su discurso, el comandante director de la Escuela Naval, José Luis Urcelay, mencionó la modernización de la Armada, de la que esta misma promoción fue un protagonista destacado. Urcelay recalcó al recordar este proceso: «Ha sido una enorme transformación en lo que se refiere a la organización, a los buques y a los medios de los que dispone la Armada para cumplir su misión, pero que no ha afectado a los valores e ideales fundamentales de nuesta vocación de servicio».
El acto commemorativo de ayer en Marín también fue la última ceremonia castrense a la que asistió en este centro formativo el que hasta ahora fue el capellán de la Escuela Naval, el teniente vicario de primera Andrés Alfonsín. Resulta que ha sido ascendido y se irá en pocos días para asumir su nuevo puesto como jefe de los servicios religiosos de la Armada en Madrid. Su puesto como capellán de la Escuela Naval lo ocupará Francisco Javier Orpinell Marco.