Los compradores de los pisos siempre culparon de todos sus males al párking subterráneo de uso público proyectado por la inmobiliaria Veteris debajo de la calle Antón Fraguas, convencidos de que fue la gran causa del retraso de toda la urbanización.
Las dificultades para autorizar este estacionamiento y la indignación de los afectados por la demora en la entrega de las viviendas, llevaron a los responsables del Concello de Pontevedra a interrumpir la tramitación de este equipamiento en noviembre del 2006 hasta que el promotor rematase la calle y fuese posible otorgar la licencia de primera ocupación a los edificios.
Acabada la urbanización, el pasado mes de julio se retomó la autorización del párking público de Veteris, con la aprobación en pleno del plan de infraestructuras y dotaciones, que posibilita su construcción, y de un convenio de concesión demanial, que permite su futura apertura y explotación.
El polémico aparcamiento cuenta desde septiembre del 2006 con el informe favorable de la Xunta de Galicia, que le dio vía libre tras otro informe previo en sentido negativo.
El párking está prácticamente hecho conforme a la solución técnica que propuso el Ayuntamiento para poder agilizar la entrega de los pisos, consistente en tapar la calle y dejar debajo el hueco del estacionamiento para su posterior remate.
Tendrá 657 plazas repartidas en tres sótanos, 435 serán de uso público y las 222 restantes estarán vinculadas a las viviendas.
Supercor
Además, gran parte de esas plazas serán para uso de Supercor, perteneciente al grupo de El Corte inglés, que se instalará en los bajos de la urbanización de Veteris. Al local adquirido a la promotora de esta nueva zona residencial añadirá otro inmediato de la antigua discoteca Equus, ocupando una superficie total de más de 3.000 metros cuadrados. No obstante, la zona destinada a venta sería bastante menor.
El proyecto de Supercor estuvo condicionado hasta ahora por la salida adelante del párking bajo la calle Antón Fraguas, que tendrá los mismos accesos que los garajes de las viviendas.
El estacionamiento de uso público está pendiente todavía de algunos trámites, como la firma del convenio de concesión demanial entre el Concello y el promotor, aprobado en pleno el pasado mes de julio por mayoría con los votos del BNG y del PSOE.
Los populares rompieron la unanimidad de los tres grupos de la corporación municipal que siempre hubo en el anterior mandato a la hora de abordar esta actuación. Telmo Martín llegó calificar de «chapuza» el expediente, proponiendo aplazar su aprobación tras un enfrentamiento con el edil nacionalista, César Mosquera.