Un incendio destruye parte de una carpintería en Marín

PONTEVEDRA

Dos dotaciones de los bomberos de Pontevedra y la fuerzas de seguridad se emplearon a fondo ayer por la tarde para controlar y extinguir un incendio que se declaró en una carpintería en Marín. El suceso fue bastante llamativo, por la intensa humareda negra que cubrió la calle República Argentina y que causó la alarma de los vecinos de los inmuebles próximos.

El suceso tuvo lugar sobre las 17.45 horas cuando las llamas prendieron en el almacén de esta carpintería, en la carretera de subida al lugar de A Laxe, en pleno centro urbano. Las causas del siniestro todavía no están clarificadas y la Policía Nacional se encargará de la investigación de este incidente.

Aunque el humo fue muy fuerte, no hubo que desalojar ningún edificio de las inmediaciones, si bien algunos vecinos y policías se vieron obligados a sacar de unas jaulas cerca del fuego a una veintena de gallinas y conejos para evitar que los animales muriesen asfixiados. Agentes de la Policía Local acordonaron la zona afectada y controlaron el tráfico en esta parte del casco urbano, ya que fue necesario cortar la carretera de acceso hacia A Laxe mientras no se dispersó el humo.

También hubo momentos de incertidumbre entre los bomberos que combatían las llamas, porque el espeso humo negro llegó a hacer temer que se pudiese estar extendiendo por la finca hacia los edificios. Afortunadamente, cuando se pudo disipar esta nube, se descubrió que el fuego no llegó a suponer ningún riesgo para los edificios próximos.

Por otra parte, para poder combatir las llamas fue necesaria la intervención de dos camiones de los bomberos de Pontevedra, con sus respectivas dotaciones. También se hizo llamar a un camión nodriza de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que tiene base en la Escuela Naval de Marín. Su participación en el operativo se debió a la posibilidad de que el fuego se hubiese extendido más y a la necesidad de tener una disposición mayor de agua a mano por si no era suficiente con la de los camiones de bomberos. Finalmente, este refuerzo no hizo falta al poder controlarse las llamas sobre las 18.30 horas. Aunque a la hora de cierre de esta edición, el fuego aún no se había extinguido, ya no suponía riesgos para el vecindario.

Bomberos y agentes permanecieron en el punto del siniestro durante varias horas después de que se controlase el fuego, para impedir su reproducción. También estuvieron presentes la concejala de Servicios y el edil de Urbanismo, los nacionalistas Pilar Blanco y Xosé María Vilaboa. Por otra parte, como el suceso tuvo lugar en una calle secundaria y a media tarde, no se produjeron retenciones de tráfico, salvo el desvío de los coches por otros viales para acceder a la parte alta de Cantodarea.