Dos testigos para la historia

María Mariño

PONTEVEDRA

Un pontevedrés centenario. Joaquín Muíños no ha desvelado el secreto para llegar, como él, a los cien años tal y como afirma su hija Carmen, «comiendo de todo, sin dolor y reconociendo a todo el mundo». Después de una vida entera trabajando como carpintero para sacar adelante a sus 4 hijos, ahora celebra, feliz, que su vida suma ya todo un siglo. Como comenta Carmen, «estos días estaba muy ilusionado y no paraba de preguntarme continuamente ¿cuánto falta?». Y no es para menos. Muy pocos tienen la suerte de llegar a ser centenarios con buena salud y rodeado de una gran familia, que en todos estos años ha dado tiempo a que aumente de forma considerable. Joaquín Muíños cuenta con 10 nietos, 17 bisnietos y hasta con una tataranieta de 4 años. Y eso por ahora. Los regalos. Como en todo aniversario que se precie, y más en este, tan especial, no podían faltar los regalos. Durante la mañana de ayer Joaquín recibió, entre otros presentes, un pañuelo con sus iniciales bordadas y una boina que no dudó en estrenar al instante, al igual que su nueva corbata, para «estar guapo en su día y recibir la visita del alcalde». Miguel Anxo Fernández Lores acudió a la casa de Joaquín y lo felicitó por su cumpleaños, entregándole un ramo de flores que el homenajeado recibió con una sonrisa. La fiesta de cumpleaños. Este sábado toda la familia se reunirá para homenajearlo en una fiesta de cumpleaños por todo lo alto, en el que se juntarán más de sesenta allegados para celebrar, alredor de una tarta de cuatro pisos, este aniversario tan especial. Carmen afirma que «es muy bonito poder disfrutar de tu padre, abuelo o bisabuelo en tan buenas condiciones, porque no todo el mundo puede decir lo mismo. Seguro que disfrutará mucho, y puede que hasta se anime a cantar». Ahora sólo le queda soplar las velas y seguir cumpliendo. Un nuevo miliario. De bastantes más años es el vigésimo primer miliario encontrado en la provincia. Apareció en la parroquia de Salcedo, en el marco del proyecto Vías Atlánticas y con él son ya tres los encontrados este año. Los arqueólogos confirmaron que la roca que se encontraba en una cuneta de la localidad de O Pazo es un miliario de la Vía Romana XIX. El presidente de la Diputación Provincial, Rafael Louzán, se desplazó hasta el lugar acompañado del responsable del proyecto, Rafael Rodríguez, para coordinar el levantamiento y posterior traslado de la pieza al Museo Provincial, donde quedará expuesto. La aparición. Se trata de un cilindro de granito de gran grosor, con la superficie desgastada en su mitad superior, además de muchas brechas. Mide un total de 47 centímetros de ancho y 167de alto. Encontrarlo ha sido todo un récord. La superficie visible antes de llevar a cabo los trabajos arqueológicos sólo presentaba las marcas causadas por los automóviles que circulan en la zona. Se sabe además que el miliario está partido y reutilizado y, por tanto, fuera de su lugar de emplazamiento original. La finalidad. En las tareas romanizadoras, los miliarios desempeñaban un importante papel en las vías de comunicación. Se trataba de piedras situadas en las calzadas para indicar la distancia recorrida.