El BNG expone a su militancia las condiciones para pactar con el PSOE

Elena Larriba García
Elena Larriba PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

JAIME OLMEDO

Lores alude a la necesaria «convicción das dúas forzas para gobernar conxuntamente» El alcalde rechaza las prisas e insiste en que su intención es llegar a un acuerdo en un plazo razonable

23 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

l Bloque Nacionalista Galego reunió ayer a sus afiliados y simpatizantes en el Centro Social de Caixanova para explicarles la situación política en el Concello de Pontevedra con un gobierno en minoría, a día de hoy, de sólo seis concejales por la marcha aún no cubierta de María Xesús López Escudeiro, y a falta del pacto con el PSOE. La coalición se empezó a negociar tres días después de las elecciones del 27 de mayo y sigue demorándose por los reiterados desencuentros y las dificultades para llegar a un acuerdo entre las dos formaciones. El grupo municipal del BNG creyó obligado explicar directamente a sus militantes esa situación, después de que la portavoz del PSOE, Teresa Casal cuestionara públicamente la legitimidad del actual gobierno de Fernández Lores y le responsabilizara de que a estas alturas todavía no se haya formado la coalición que demandaron los ciudadanos en las urnas. Lores expuso a sus afines su propia visión y análisis de lo sucedido desde las elecciones y de por qué no se ha llegado todavía a un acuerdo con los socialistas, transcurridos casi dos meses. El regidor sigue instalado en su discurso de que hasta ahora no se han dado las condiciones para ese pacto: «Que sexa equilibrado en competencia e orzamento, que represente o resultado das elecciones, que conxuge os programas de dúas forzas políticas distintas e recolla unhas prioridades determinadas». Primera opción El alcalde añadió respecto a las condiciones, que «ten que haber unha convicción por parte das dúas forzas políticas de gobernar conxuntamente» y que esa convicción «ten que reflectirse por escrito con compromisos mutuos en canto a programas e prioridades para os próximos catro anos». Una de esas prioridades de los nacionalistas para este mandato es el impulso de las grandes infraestructuras viarias (la circunvalación, la conexión con la A-52 y la remodelación del nudo de O Pino), que en la anterior etapa fueron motivo de desencuentro. Fernández Lores reiteró ayer que la primera y principal opción de los nacionalistas sigue siendo «chegar a un acordo de goberno estable» con el PSOE, y eso «está levando o seu tempo». Volvió a subrayar que «quen ganou as eleccións foron o BNG e o PSOE, que formaban a maioría social que xa viña gobernando». Y apostilló que si fuera el PP el que ganara la elecciones «xa estaría gobernando, cousa que non é así» Según indicó, hasta ahora «e por diversas circunstancias», en la negociación del pacto no se consiguió ese necesario equilibrio «a gusto de todos» y cree necesario «adicarlle o tempo suficente ata que se poida conseguir». «O ter excesiva presa por chegar a un acordo, nos levou a un calexón sen saída e tivemos que deixalo repousar para poder facelo con máis tranquilidade e sosego», señaló. Ni el Bloque ni el PSOE quieron ayer confirmar la reanudación de las conversaciones, después del paréntesis de quince días que impusieron los nacionalistas para «sosegar» posturas y reducir la presión. Ese paréntesis finalizó el pasado miércoles y, tanto antes como después del pleno del viernes, en el que se aprobaron las retribuciones del alcalde con dedicación exclusiva, se habrían producido encuentros entre los dos grupos. Teresa Casal, que ayer por la tarde asistió en Santiago a una reunión de la Ejecutiva Nacional del PSdeG, recalcó que no hará declaraciones sobre el pacto «hasta que haya acuerdo o ruptura total». Lores por su parte, se limitó a señalar que «nós estamos intentando traballar para pechar o pacto nun prazo razoable de tempo». No obstante, insistió en que las prisas no son buenas.