Más visitas y un pequeño museo

La Voz

PONTEVEDRA

A un paso del infernal ruido de la avenida de Vigo, Gandarón ofrece tranquilidad y sosiego al visitante, un jardín encantador y uno de los hórreos más grandes de Galicia, más alto que el de Poio, aunque no llega a superar al de Carnota. Pero también la posibilidad de recorrer una de las páginas más gloriosas de la ciencia gallega, que tuvo su continuidad en el centro de investigación de Lourizán con las investigaciones sobre las enfermedades del castaño. Toda la pequeña historia de este período se va a recoger ahora en un museo a instalar en lo que fue la capilla de San Sebastián. Será un aliciente más para tratar de ganar para la ciencia a los escolares que cada año visitan la Misión Biológica. Aumentar estas visitas y abrir más al público la Misión fue el encargo recibido ayer por Rosal Malvar, directora de la Misión, de la Diputación Provincial, que sigue siendo propietaria de los terrenos, si bien hace cinco años los cedió por medio siglo al CSIC. Edificios nobles Tanto el presidente de la institución provincial, Rafael Louzán, como la vicepresidenta, Teresa Pedrosa, se mostraron muy satisfechos con lo que vieron y felicitaron al arquitecto Mauro Lomba y a la empresa Varela Villamor por la rehabilitación. Gandarón se une al ramillete de edificios nobles de la institución provincial, entre ellos, el Pazo Provincial, el Castillo de Soutomaior, el Pazo de Lourizán o el Palacete de las Mendoza. Todo un conjunto poco explotado de cara al turismo.