Praza da Ferrería
04 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Aunque el plato fuerte será el próximo jueves, la Brilat conmemoró ayer un doble aniversario. El general jefe de la unidad pontevedresa resaltó que estos días se cumplen los 38 años del primer aerotransporte, mientras que el pasado mayo la Academia General Básica de Suboficiales celebró sus 33 años de existencia. José María Prieto Martínez resaltó que, por primera vez, la base fue escenario de una pequeña exposición de vehículos tuneados e históricos propiedad de los propios militares. En la explanada del acuartelamiento, los soldados y sus familiares disfrutaron observando las modificaciones realizadas a varios automóviles y motocicletas. Allí se pudo ver el Toyota Célica del vigués Iván Redondo, que se alzó con el trofeo en la categoría de coches tuneados... un vehículo que, en futuro próximo, su propietario espera dotar con puertas que se abran hacia arriba y en el que ya ha invertido «unos tres mil euros» a mayores del precio del coche. El 207 del colombiano Julio Pineda no pudo ganar, pero el coche llamaba la atención de propios y extraños. Sus características ya asombran: «Llantas en 17 con garganta y núcleo negro. Taloneras, añadidos, la Play Station, alerón, cristales tintados, neones interiores y exteriores, tubos de escape... Personalizado completamente». Pero, ¿cómo se explica lo de llevar la videoconsola en el salpicadero? «Más que nada es para que no se aburra la novia cuando vamos de viaje». Y es que no hay nada como compartir esta afición con la pareja para que la relación no se resienta. Imagínense que no le gustan mucho los coches y su partenaire le comenta que piensa gastarse cerca de cinco mil euros en «puertas que se abran para arriba, suspensión neumática, pintarle el techo y el capo negros con una entrada, y modificar el parachoques trasero». Julio lleva lo del tunning en la sangre. Es una pasión que, metafóricamente, le devora desde crío, cuando no tenía ni edad para sacarse el carné. A falta de un coche grande que modificar, optó por hacerlo con lo pequeñas reproducciones de vehículos, algunas de las cuales exponía ayer sobre el techo de su 207. En su casa se guardó otras «veinte o treinta» pequeñas obras maestras del tuneado. Este hobby solo tiene un problemilla: «Nunca se tiene completado un coche. Siempre le vas metiendo cosas». Además de coches, los soldados también sacaron a la luz algunos tesoros de dos ruedas. Así, en la modalidad de motos tuneadas ganó una Suzuki US800 Intruder, mientras que en la categoría de históricos lo hizo una Montesa Impala. Por cierto, que el coche de época más valorado por el jurado de la Brilat fue todo un clásico: un Dos Caballos. Pero no sólo del motor vive el hombre. Aprovechando la jornada de ayer, la Brilat decidió que las distintas unidades que la componen compitiesen entre sí a la hora de elaborar una paella. Y vaya si tienen arte. A fe de que si son tan buenos en sus misiones de paz como realizando este típico plato de la gastronomía española, los soldados pontevedreses serán la envidia de todos los Ejércitos del planeta. José María Prieto Martínez fue el encargado de entregarle al responsable de la Unidad de Transmisiones el trofeo que acreditaba a su equipo como el que consiguió realizar la paella más sabrosa. En total, la base reunió a más de dos mil comensales, entre soldados y familiares. Pero no acabaron aquí los actos lúdicos de conmemoración, que tendrán continuidad este jueves con una parada militar. Ya por la tarde, la Alameda de Pontevedra acogió un concierto en el que, además de la Banda de Guerra de la Brigada Aerotransportable de Pontevedra, intervinieron las agrupaciones de la Escuela Naval y de la Cuarta Subinspección del Ejército. A pesar de ser una jornada lúdica, Prieto Martínez tuvo tiempo para ponerse serio al hablar de la misión del Líbano y de la participación de la Brilat en la vigilancia de los incendios forestales. Precisó que si bien no se ha mantenido la reunión previa de coordinación, «ya está todo acordado» con la Xunta de Galicia. «Se trata de repartirse el terreno, de que halla vehículos moviéndose por todas las zonas potencialmente peligrosas y el número final [de soldados] no es tan importante, como que será el necesario para que cumplan la labor de vigilancia». De este modo, militares de las bases de Figueirido y de Asturias se van «a volcar más en la zona sur de Galicia», aunque también se les podrá ver por Ourense y parte de A Coruña. Tal operativo aún «no tiene fecha pero es inminente. Posiblemente a lo largo de este mes de junio». En Madrid Pero volvamos al arte, pero no al de tunear vehículos o al de la gastronomía, sino el que realiza el pintor pontevedrés Alex Vázquez. Hoy esta previsto que se inaugure en Madrid una exposición de sus obras bajo el título de La camelia en los jardines de las Rías Baixas, un acto al que ya ha anunciado que acudirá Octavio Rodríguez Nieto, director de Turismo Rías Baixas. Las muestra posteriormente se desplazará a Oporto (Portugal) y Vigo.