Cine y canes en Pontevedra

La Voz

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

Praza da Ferrería

24 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Curiosamente, ahora que se celebra el Festival de Cine de Cannes en Francia, y su ahijado, el de Cans en O Porriño, también hay otra actividad con cine y canes en la ciudad Pontevedra. Se trata de la acción artística que a lo largo de mes y medio (concretamente hasta el 13 de julio) ofrece el profesor de la Facultad de Bellas Artes Juan Fernando de Laiglesia en la Sala X del centro, y que lleva por título Canis Absconditus. Durante este tiempo, los espectadores de la muestra tendrán que encontrar figuras de animales -o el total de dieciocho perros de distintas formas que propone el artista o los que ellos vean- en grandes carteles de películas recientes, como Cars, Ratónpolis o The Queen entre ellas. Todos los días, hasta el 29 de junio, público y autor participarán en esa localización visual, que Delaiglesia dice que ya adelanó, como en tantos ámbitos, el mismo Leonardo Da Vinci cuando divisaba figuras en las nubes. «Es una actividad simbólica que supone encontrar imágenes de animales en un sitio donde aparentemente no las hay», señala el creador. Sugerencias Esta es una acción de lo más interactiva, porque además de ver, se podrá opinar e incluso decidir. «Voy a aceptar este mes las sugerencias de todos los visitantes -señaló ayer el artista- y para eso hay un pupitre rodante en el que cualquiera puede con un lápiz óptico dibujar con luz sobre los carteles, y archivar en una carpeta virtual su sugerencia. Esa sugerencia puede finalmente fructificar o archivarse, pero todos los dibujos van al catálogo». Con ese lápiz los espectadores también pueden escribir comentarios que, igualmente, irán al catálogo. Ayudado de las distintas aportaciones, el autor irá transformando día a día las imágenes de los carteles, de forma que el resultado final pueda ser compartido, «porque al ser esta una universidad pública, el bien es público y yo simplemente hago de administrador y conductor». Ya durante la primera quincena de julio, el visitante podrá elegir la parcela del mural que conforman los carteles de cine que más le guste, deslizando un marco móvil que recorre toda su superficie. Así, el ojo del espectador «será el receptor estético y el receptor postal». Estético porque de su percepción depende el resultado final de la obra, y postal porque si lo desea recibirá en su domicilio la reproducción fotográfica de la zona seleccionada. «Todo el mural será parcelado por los autores, que se apropiarán estéticamente de la zona que elijan», comenta. Colección de sombras Hay también una zona de «entrenamiento óptico» para divisar los perros o pantalla Fellini. «El espectador puede mover el foco -explica Delaiglesia- y conducir sombras a su gusto. Y sobre esas sombras, que se proyectan en la pantalla, se podrá repasar el perfil y dibujarlo. Entonces, van a irse perfilando sombras durante un mes y medio».