Ballet | Igor Yebra en «El lago de los cisnes»
16 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?uando en septiembre del pasado año Igor Yebra abrió su propia escuela de baile en Bilbao hubo quien ya le preguntó por una hipotética retirada. Pero el bailarín vasco desmintió rápidamente los rumores: «No sé lo que me deparará el destino, pero tengo claro que moriré con las zapatillas puestas... Yo soy bailarín las 24 horas». Este sábado Yebra, que cumple este 2007 33 años, hace su estreno en Pontevedra al frente del Ballet Nacional de Lituania y precisamente con el clásico entre los clásicos para quienes se inician en la danza, El lago de los cisnes, del que se conmemora este año el 130 aniversario de la representación de su primera versión. El artista no tuvo tanta suerte como sus nuevos alumnos y tuvo que fajarse en la danza viajando a Madrid, a la misma escuela en la que comenzaron estrellas como Tamara Rojo, María Giménez o Lucía Lacarra, la de Víctor Ullate, y a la que se incorporó con tan sólo trece años. Posteriormente, entre 1987 y 1996 dio el salto como primer bailarín de esta compañía y comenzó también su periplo de invitaciones en compañías como el Ballet nacional de Cuba o el Ballet Argentino de Julio Bocca. Y en 2004 se convirtió en el primer bailarín no ruso que interpretó el papel de Iván el Terrible con este ballet en el Kremlin. Sin embargo, Yebra cree que la danza aún está en plena adolescencia en España, aunque las cosas han cambiado mucho desde hace 30 años, cuando «ser bailarín era pertenecer a la farándula; los hombres eran tachados de homosexuales y las mujeres de prostitutas». Igor Yebra se incorporó a este nuevo espectáculo de El lago de los cisnes recién nombrado bailarín estrella de la compañía de ballet más representativa de Francia, la de la Ópera Nacional de Burdeos y comparte protagonismo en el escenario con Alicia Amatriain. Pero si algo sorprende con semejante trayectoria es que Yebra siga diciendo que todavía es «alumno». «Siempre hay que estar aprendiendo», dice.