El BNG ejecutó la mitad de la reforma urbana programada en este mandato

e. l. | pontevedra

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

De una treintena de calles, a día de hoy sólo están rematadas las obras en quince de ellas Sólo algunos viales acabados han sido formalmente inaugurados por el Concello

02 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

CELEBRACIÓN EN LA TRAVESÍA DE A EIRIÑA. El gobierno local atribuyó ayer a la iniciativa vecinal la inauguración formal de la travesía de A Eiriña, que obviamente el alcalde y candidato, Miguel Fernández Lores, no se quiso perder. Otros vecinos estarían «encantados» de que inaugurase la plaza de Concepción Arenal. ? un mes de las elecciones, la reforma urbana programada por el equipo de gobierno del BNG para el mandato que ahora concluye se encuentra aproximadamente al 50% de su ejecución. De la treintena de calles proyectadas para su renovación, sólo se pueden dar por finalizadas, a falta de los últimos retoques, unas quince. La Travesía de A Eiriña, el primer tramo de Riestra, Herreros, la plaza de Concepción Arenal, Joaquín Costa, la avenida de A Coruña y la glorieta de O Burgo, el rediseño de Cruz Gallástegui y Castelao, Cobián Roffignac y la Rúa Real del centro histórico, así como la calle García Alén y el Callejón de San Bartolomé, son algunas de las obras rematadas. Semiacabadas se consideran también la Rúa Nova de Abaixo y la Rúa Nova de Arriba y a esta relación se puede añadir la prolongación de Juan Carlos I y la calle de Antón Fraguas, ambas de nueva apertura y de iniciativa privada. De todas ellas, de momento sólo fueron formalmente inauguradas la calle Real, la avenida de A Coruña, Castelao y Cruz Gallástegui, que se limitó a una visita del alcalde a los comerciantes, la prolongación de Juan Carlos I, organizada por el promotor de la urbanización, y la Travesía de A Eiriña, cuyo acto de inauguración se celebró ayer y se vendió como un «homenaje» de los vecinos «agradecidos» a la empresa constructora por la forma en que realizó los trabajos. El PP y el PSOE ironizaron ayer sobre esta última inauguración. La portavoz popular, Teresa Pedrosa, incidió en la protesta social que han suscitado las últimas obras de reforma urbana del BNG «sin tener en cuenta la opinión de los vecinos». Y la portavoz socialista, Teresa Casal, incidió en esas críticas y en el afán de los nacionalistas «por decir eles mesmos que teñen unha gran acollida as súas obras, cando a realidade é bastante distinta». Casal recordó que en este mandato también se remató e inauguró la reforma de San Antoniño, impulsada por el PSOE, y según la edil, en este caso, sí que recibió «unha morea de firmas de veciños agradecendo como se levou a cabo a obra, que non fixen públicas». Por su parte, los concejales César Mosquera y Demetrio Gómez indicaron que el criterio para las inauguraciones depende de la iniciativa y de la demanda vecinal de este tipo de celebraciones. En ejecución o pendientes En cuanto al otro 50% pendiente de la reforma urbana programada para este mandato, están en ejecución las obras de Rosalía de Castro, Padre Luis, Sierra, Colón, Alameda y las calles perimetrales del antiguo cuartel de Campolongo, reconvertido en una ciudad administrativa y residencial. Estos viales perimetrales que están siendo objeto de mejora son la avenida de Fernández Ladreda, Luis Braille, Alfonso X, Blanco Amor y la nueva plaza de Campolongo (antes Paco Leis). Falta por ejecutar la calle Padre Amoedo, continuación de Cobián Roffignac y condicionada por las obras del nuevo Museo, así como los viales intramuros y extramuros del arrabal de Santa María y la plaza de Valentín García Escudero, condicionados en este caso por las excavaciones arqueológicas. En este último paquete se incluyen Arzobispo Malvar, Isabel II, El Campillo, Cinco Calles, Mestre Mateo, Churruchaos y Alfonso XIII, entre otras. Los ediles César Mosquera y Demetrio Gómez afirmaron que los proyectos van a su ritmo, sin pensar en la cita electoral, y para completar esta segunda fase de reforma urbana hará falta por lo menos un año más.