La solidaridad tiene cara

La Voz

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

Praza da Ferrería

23 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La teleasistencia es uno de esos inventos que esta sociedad frenéntica se ha visto obligada a implantar para poder atender, aunque sea a distancia, a sus mayores. Como publicaba el domingo este periódico, los abuelos ahorran a las familias gallegas la friolera de 600 millones de euros al año al cuidar a sus nietos. Pero no siempre hay quien les cuide a ellos. Por eso, Cruz Roja quiso ayer salir a la calle para hacer una demostración ante la plaza de abastos de cómo funciona el invento. Lo hace a través de la línea telefónica y, con un equipamiento de comunicaciones e informática específico, permite a los usuarios pedir ayuda en situación de emergencia. Sólo tienen que pulsar un botón del terminal que tienen en su hogar y al otro lado les sale personal específicamente preparado para dar una respuesta adecuada, las 24 horas de los 365 días del año. Eso en emergencias, pero Cruz Roja también hace un seguimiento de sus usuarios, tanto desde la central de asistencia como a través de visitas a domicilio. Este método preventivo, que se puso en marcha en la provincia en 1995, no es baladí. No en vano, una cuarta parte de la población pontevedresa, nada menos que 21.200 personas, según el último censo, tienen más de 65 años y, en un momento dado se pueden ver en situación de riesgo. El pasado año, la organización que aquí preside Jorge Araújo (felicidades!, por cierto), Cruz Roja asistió a 164 usuarios en la provincia gracias a la labor de más de 30 voluntarios. Claro que si para aquellos el premio es su satisfacción personal, lo que no es poco hoy en día, para otros toma forma. Es el caso de el Hospital Miguel Domínguez, que este año recibirá el premio Servir que otorga el Rotary Club de Pontevedra. El presidente de esta organización, José Carlos Otero López, explica que con este galardón el Rotary distingue de forma anual a una entidad empresarial que destaque por su crecimiento, por la creación de empleo y por su profesionalidad, «ofreciendo a la sociedad -dice- el mejor servicio en su ámbito de intervención». Así, este centro sanitario, gestionado por Miguel Domínguez Vaz, ha sido la empresa elegida por su línea ascendente, su tecnología innovadora y la creación de empleo, con doscientos trabajadores. Como con la solidaridad no se debe dar puntada sin hilo, el Rotary organiza el próximo día 5 de mayo una cena benéfica en el Liceo Casino de Pontevedra, con motivo de la entrega del galardón, y los beneficios obtenidos serán entregados a la asociación Alba, una entidad benéfica cuyo objetivo fundamental es la rehabilitación psicosocial y laboral de personas con enfermedad mental crónica. En Pontevedra gestiona el centro de rehabilitación en la Ciudad Infantil Príncipe Felipe. Así es como define Solidaridad Internacional el comercio solidario. Comercio con-sentido es la nueva campaña que ayer puso en marcha en el I.E.S de A Xunqueira 1. Los alumnos recibirán estos días la visita de monitores de esta organización -que preside en Galicia Alberto García Cerviño- que les mostrarán productos como el café, el té o el cacao; dónde y bajo qué condiciones se producen, quién los transforma y cómo se distribuyen los beneficios. Pero están preparadas más sorpresas... Lo que no sabemos si será o no una sorpresa es la concesión de la primera edición del premio Aempe al presidente de la Diputación, Rafael Louzán. El colectivo que agrupa a las pequeñas y medianas empresas de Pontevedra quiere reconocer con esta distinción el impulso dado por el organismo provincial al suelo industrial en la comarca, que se materializa en los 1,7 millones de metros cuadrados del polígono de Barro-Meis. Y por si alguien piensa mal estando en las fechas en que estamos, desde Aempe matizan que se trata de premiar a quien apoya a la empresa o al comercio, al margen de ideologías políticas. Que conste.