La excepción en el rural

Lars Christian Casares Berg
Christian Casares PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

Barrio a barrio | Salcedo La parroquia es de las pocas que ha completado casi tres cuartas partes de su saneamiento, pero vive a la espera de su nueva casa de cultura y mejorar el pabellón

19 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Su cercanía a la ciudad y la dispersión de su población juegan en contra de Salcedo. La parroquia se ha convertido, en sus lugares más próximos al casco urbano, en un barrio dormitorio, pero con notables carencias. Ramón Lage, presidente de la asociación de vecinos Héroes do Campo da Porta, lamenta el estado en el que se encuentran buena parte del sistema viario, que se reparten Concello, Diputación y el Ministerio de Fomento. «Eso por non falar dos bordes da autopista, que Audasa tenos totalmente abandoados», denuncia Lage. En el lado positivo, confiesa que se han hecho avances considerables en iluminación de los núcleos urbano, donde, por otra parte, asegura, continúa imperando la ley del Oeste. «O problema que temos é o urbanismo, porque aquí cada un fixo como quixo, as casas veñen enriba dos camiños e estanse a construir novos muros por diante dos vellos. Hai maleza cerca das casas, pero, moitas veces non é que se descoidara o monte ou as fincas, senón que foron as casas as que foron onde a maleza», asegura Ramón Lage. Le da la razón Pastor Carro, de los comuneros de Salcedo, quien advierte de que sus opiniones pueden estar contaminadas por su presencia en la candidatura de Telmo Martín. «Non sei se son o mellor para falar das cousas que van mal». Finalmente se arranca y critica la falta de aceras en los principales accesos de la parroquia a la ciudad, como en el entorno del nudo de O Pino. Ésa es precisamente una de las carencias que sufre Salcedo y que impiden que, pese a su cercanía al centro, esté realmente integrada en la ciudad. «Eso non pasa nas entradas a Bora ou Cerponzóns, alí hai espazos para que os peatóns poidan ir pola carretera sen perigo», se lamenta Carro. Pero hay una cosa en la que la parroquia es la excepción del rural pontevedrés. El saneamiento llega al 70% del territorio. El grueso de sus 2.216 habitantes han visto como lo que es una reclamación histórica del rural pontevedrés, en Salcedo se ha completado con cierto éxito. Y otro motivo de alegría en el que coinciden los representantes vecinales: el compromiso de construir finalmente la casa de cultura. «Eu penso que aí hai que recoñecer a boa voluntad», dice Pastor Carro, unas palabras que secunda Ramón Lage. Idéntica coincidencia se produce a la hora de apuntar en la casilla del debe el estado del pabellón de la parroquia. «Home, eso é unha pena que levemos así con él feito oito anos. Nin no primeiros anos de Miguel Lores, nin despois, cando foi responsabilidade de Esperón, se ten arranxado o problema», se lamenta Ramón Lage. «Antes, cando se protestaba, lográbanse máis cousas», recuerda Pastor Carro. Pues la campaña es un buen momento.