Testigo directo | Monte Porreiro se cansa de esperar Propietarios de un edificio amenazan con hacer campaña por el voto en blanco o la abstención en las próximas municipales ante la falta de respuesta de la Administración
17 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Los propietarios de un edificio de la calle Portugal del populoso barrio de Monte Porreiro no aguantan más. Cansados de esperar una solución que nunca llega, y de recurrir a todas las instancias para que le solucionen un problema de limpieza en las fincas que lo circundan, llaman a la insumisión. En una reunión mantenida recientemente, los propietarios del edificio Amco decidieron no ir a votar o hacerlo en blanco y promover una campaña entre los vecinos para que cunda su ejemplo en las próximas elecciones municipales. El tema viene de lejos. Llevan años solicitando al Concello que obligue a los dueños de las fincas colindantes con el edificio a que las limpien, pues la maleza y suciedad se acumula sin que nadie haga nada por impedirlo. Ahora piensan que con su medida podrán hacer fuerza y conseguir una limpieza periódica. Confiesan que durante los incendios del pasado verano, sintieron escalofríos sólo de pensar que el fuego prendiera en dichas fincas, dada la magnitud de las silvas que crecen sin control. Y recuerdan que llevan con su lucha desde el año 2004. En noviembre de aquel año enviaron un primer escrito al Concello, firmado por 42 personas y acompañado de fotografías de la zona, en el que denunciaban la falta de limpieza de las fincas y la existencia de un vertedero incontrolado de residuos orgánicos e inorgánicos que provocaba la proliferación de ratas, moscas y todo tipo de insectos, con el consiguiente peligro para la salud pública. Pedían, y siguen haciéndolo, que se obligase a esos propietarios a adecentar sus propiedades, como es preceptivo. Pero no obtuvieron respuesta del gobierno municipal. Al año siguiente volvieron a la carga, pero con copia a otros organismos, como la Subdelegación del Gobierno, Medio Ambiente y Sanidad. Contestación En esa ocasión sí obtuvieron contestación: Medio Ambiente avisa a los vecinos de que la queja es competencia del Concello, informando al Seprona de la tramitación; Sanidad les dice que remite la denuncia a Medio Ambiente, que sería competente en el asunto; y la Subdelegación del Gobierno también incide en que es el Ayuntamiento el encargado de ese asunto. También el Concello constestó en esta ocasión, indicando que el ingeniero industrial comprobó la veracidad de los hechos denunciados y que el propietario, según los planos catastrales, es la empresa Monteporreiro S.???L. Además, abrió un plazo de alegaciones. Pero las cuitas de los vecinos, lejos de acabarse, continuaron, pues a pesar de presentar dichas alegaciones, siguieron sin poder solucionar su problema. Entonces, recurrieron al Defensor del Pueblo, al Valedor do Pobo y llegaron hasta al homónimo europeo, que evidentemente, contestó que no tenía potestad en el tema. Dueño ilocalizable En agosto del pasado año, el Valedor do Pobo remitió a los vecinos un escrito en el que les dice que «desafortunadamente o Concello de Pontevedra persiste na súa actitude de non enviar información solicitada en relación a súa queixa», por lo que volvió a pedir su colaboración para clarificar la queja vecinal. En otro escrito, esta vez del del Defensor del Pueblo, se les comunica que el Concello dice que fue incapaz de localizar al propietario de los polémicos terrenos en ninguna de las dos direcciones que constaban, en el municipio de Vigo. Cansados de tanto ir y venir con una petición de lo más justa, y sin comprender que no aparezca el dueño de unos terrenos que suponen que pagarán sus tasas, los vecinos de este edificio quieren organizarse y castigar a los políticos con su insumisión. Afirman que pagan los mismos impuestos que cualquier pontevedrés y que el barrio en general -en el que viven unas 8.000 personas-, está muy abandonado, sin inversiones reales y con muchas deficiencias. Si cala su propuesta de no acudir a las urnas en las próximas municipales, creen que los políticos se verán obligados a tomar decisiones y se acabarán los problemas más acuciantes. Están en su derecho.