La Xunta se plantea sumar a Puerto y Concello al plan de la Ciudad del Mar

La Voz L.C.S. | VIGO

PONTEVEDRA

M. MORALEJO

Un consorcio público agilizaría la reforma de los edificios y del muelle en la antigua ETEA Los técnicos ultiman el prediseño del centro que Touriño prevé presentar en las próximas semanas

13 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

La Xunta de Galicia no descarta la posibilidad de sumar a su proyecto de la Ciudad del Mar al Concello de Vigo y a la Autoridad Portuaria, con vistas a constituir un consorcio público que agilizaría la tramitación y la puesta en pie de esta macroinstalación científica en las antiguas instalaciones de la Escuela de Transmisiones y Electrónica de la Armada (ETEA). La concesión de las licencias para las obras -en el caso de que fuesen necesarias- en los antiguos edificios militares, son competencia del Ayuntamiento, y todo aquello que suponga una reforma en la lámina de agua para la construcción del muelle para buques oceanográficos debe ser autorizado inexcusablemente por el puerto de Vigo. La participación de ambas administraciones (el puerto depende del Estado) podría incluir la aportación económica, aunque este extremo está sin concretar, según fuentes solventes conocedoras del proyecto. La Xunta, de hecho, no ha confirmado oficialmente que tenga la disposición de que el Concello y el puerto formen parte económica del proyecto. En principio, este centro estará compuesto por un selecto conglomerado de especialidades y de investigadores marinos (ya existentes y otros nuevos), con el que se pretende conducir a Vigo -y a Galicia por extensión- a los primeros niveles del competitivo escalafón de la comunidad científica internacional que está especializada en esta vasta y decisiva disciplina. La ETEA sería el núcleo duro de un anillo científico que en la comunidad gallega dispone de cerca de un millar de especialistas. Treinta millones de euros Lo cierto es que la Zona Franca de Vigo, que está adscrita al Ministerio de Economía, compró, paradójicamente, la ETEA al Ministerio de Defensa por una cantidad que se aproxima a los 30 millones de euros (unos 5.000 millones de las antiguas pesetas). Si la Xunta se empeña en el proyecto y consuma su interés por adquirir la antigua base de la Armada con la ayuda del Ministerio de Educación y Ciencia, la situación sigue, sin embargo, sin quedar demasiado clara. El Ministerio podría aportar la parte correspondiente de la financiación, pero sin aportar un euro, detrayendo su inversión de lo que ya es propiedad del Estado. La Xunta tendría así que dar una cantidad que rondaría los 15 millones de euros, aunque este precio sería en función de la valoración de los terrenos en el 2002, situación que dista notablemente de la actual. En el caso de que la Xunta se vea impelida a comprar en solitario los terrenos de la antigua Escuela de Transmisiones y Electrónica de la Armada (ETEA), tampoco queda claro cómo va a realizarse esta operación. El actual propietario, que es el Consorcio de la Zona Franca, adquirió el solar a finales de diciembre del año 2002, cuando el chapapote del Prestige , ya empapaba las costas gallegas. Desde entonces, las instalaciones están paradas a la espera de varios planes de uso que en Consorcio de la Zona Franca no pudo llevar a cabo por los enfrentamientos con el Concello. Cien mil metros cuadrados La apuesta por parte de la Xunta es de tal magnitud que en el camino estima que se invertirán cien millones de euros, tanto en la hipotética compra de los 100.000 metros de terreno y edificios, la creación de los grupos de trabajo específicos, la reforma arquitectónica de la vieja base y la modernización del muelle de atraque, en el que tendrán su centro operativo numerosos buques oceanográficos. Todo este compendio de actuaciones podría arrancar en fechas próximas, si el Ministerio de Educación aporta finalmente, como está previsto, la parte económica que en su momento garantizó al presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, quien se ha convertido en el máximo valedor de esta idea para la ciudad. Precisamente, Touriño logró esta semana el único respaldo que le falta para ver materializado su sueño: El de Rodríguez Zapatero. Con el compromiso financiero del presidente en el bolsillo, la Ciudad del Mar sólo será cuestión de las prioridades de los técnicos. Con todo, la Xunta pretende tutelar por completo la idea, siempre que el ministerio se convierta económica e institucionalmente en compañero de viaje de la iniciativa.