Praza da Ferrería
02 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Ayer se inauguró, con la presencia del artista, una exposición de Francisco Farreras en el Centro Social Caixanova. Un total de 22 relieves en madera, el elemento fundamental de su obra desde finales de los ochenta, componen esta muestra en la que, en palabras de Guillermo Brea, de la entidad organizadora, «impresiona la fuerza expresiva de las obras». También subrayó el papel esencial jugado por el maestro catalán en la revolución de la plástica española en los años cincuenta y agradeció su presencia y la de Salvador Corroto, otro de los artífices de esta exposición. Alabanzas Por su parte, Salvador Corroto destacó la grandiosidad de las obras del artista y alabó el montaje de la muestra realizado por Paloma Vela que, según sus palabras, «le dio esa intimidad, esa exquisitez que merece la obra». Corroto alabó la calidad de Farreras de quien dijo que es un artista muy trabajador y «de lo más grande que tenemos en España, pero de una humildad increíble». Su obra, que figura en el Museo de Arte Moderno y en el Guggenheim de Nueva York o la Tate Gallery de Londres es «muy honesta». Se mostró emocionado ante los relieves que se exhiben que dijo podría verlos arrodillado en un reclinatorio. Asistentes Por su parte, el artista dio muestra su humildad y apenas habló. «Yo no suelo hablar en público -dijo- y menos después de los elogios recibidos». Y Guillermo Brea animó a los asistentes a disfrutar con las obras y a comprar alguna, menos una de ellas, y la señaló, adquirida ya por Caixanova. A la inauguración asistieron caras conocidas en el mundo artístico de la ciudad, como Tina Alonso, Cari Rubio, Corrochano, Corcoba y Antón Sobral, entre otros, junto con personas de diversos sectores. La muestra estará abierta hasta el 26 de este mes, pudiendo visitarse todos los días de 18 a 21.30 horas y los sábados, domingos y festivos, también de 11 a 14 horas. Además, todos los viernes, a las 19 horas, hay visitas guiadas con asistencia libre. Casting de cine Horas antes, Pontevedra fue escenario de la primera jornada del casting de la nueva película del galardonado director de De bares. Unas 170 personas acudieron a la convocatoria y soñaron con hacerse con un papel, aunque sea breve, en Catalina, que es el título del film del pontevedrés Mario Iglesias. Lo cierto es que Pontevedra se volcó y se superaron todas las previsiones, tal y como reconocían a última hora de la tarde de ayer desde el departamento de producción de Alén Films. «Y hoy más porque estaremos todo el día», añadieron entre risas. No cabe duda de que formar parte del séptimo arte es algo más interesante que un Gran Hermano, un OT o demás fenómenos mediáticos que precisan del examen previo de un casting. Los interesados tienen hoy una segunda oportunidad. La cita es en la Facultade de Belas Artes de nueve de la mañana a nueve de la noche.