De órdago

La Voz

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

Praza da Ferrería La asociación de vecinos San Roque celebra su abierto de mus mientras la librería Paz recibió un premio en Ourense

20 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

El campeonato abierto de mus organizado por la Asociación de Vecinos San Roque está en pleno apogeo. Treinta y cinco parejas, la más alta participación en los ocho años que lleva celebrándose, se disputan los más de veinte premios conseguidos por los organizadores, a cuyo frente figura Fernando Tomé, quien por cierto, también disputa el abierto, en compañía de Eduardo Piquenque. El campeonato, que se desarrolla en el centro social Mafari, en la calle Almirante Matos, está muy reñido. Buena prueba de ello es que las partidas están durando desde las seis de la tarde hasta las once y doce de la noche. Los equipos se dividieron en cuatro grupos -dos de 9 parejas y otros dos de 8-. A pesar de que comenzó el pasado lunes, los organizadores piensan que durará unas tres semanas, una más de las que venían siendo habitual en ediciones pasadas. Si el pasado año participó una pareja formada por mujeres, en esta edición no ocurre lo mismo. Hay cinco mixtas y el resto son hombres. Entre los jugadores figuran los campeones de las dos últimas ediciones, el alcalde Miguel Anxo Fernández Lores y su mujer, María José Pedrós, quienes además llevan muy buena trayectoria a pesar de haber perdido la primera partida, pues se repusieron y enlazaron tras la derrota, cuatro victorias. Eso sí, los demás equipos están más que dispuestos a impedirles un nuevo triunfo en el campeonato.. También participan siete parejas del Club de Tenis de Pontevedra, en correspondencia a la presencia de vecinos de San Roque en su torneo. Precisamente del barrio concursan este año nueve equipos. En cuanto a matrimonios, uno de los más veteranos es el formado por Romy Cores y José Carlos Núñez, y quizás el benjamín, Alicia Vidal y Carlos Baena, que llevan ya cinco años asistiendo al torneo. Pero para quien piense que este juego de cartas es cosa de personas mayores, destaca la presencia de gente joven, como la pareja formada por Ramón Villanueva y Fernando Sanmartín, que ya ganaron este campeonato hace tres años. Hay, asimismo, jugadores foráneos, como la pareja formada por Santos González y Guzmán Palacios, asturiano y leonés, respectivamente. A todos, mucha suerte. Librería Paz Si los ganadores del torneo de mus se llevarán buenos premios, ayer, el Concello de Ourense premió la labor realizada por la librería Paz de Pontevedra, en la difusión del cómic, en un acto incluido en la décimo octava edición de las las Xornadas de Banda Deseñada que se clausuraron en la ciudad de As Burgas. Con este galardón se pretende destacar el papel de la librería pontevedresa, ubicada en la céntrica calle de La Peregrina, al ser una de las pioneras de Galicia en prestar atención al cómic distinguiéndose por ser una de sus grandes difusoras a través de su presencia en multitud de ferias celebradas por toda Galicia. Cano Paz acudió a Ourense para recoger el premio -consistente en una estatuilla diseñada por el artista Manolo Figueiras-. Paz indicó que comenzó a introducir tebeos en la librería que abrieron sus padres, Isidro Paz y Dolores García, por pura afición y destacó que el galardón es todo un espaldarazo para aquellas librerías que apuesta por la especialización. Visita institucional Cambiando de tercio, el presidente de la Diputación Rafael Louzán recibió ayer al alcalde de Santo domingo, capital de la República Dominicana, Roberto Salcedo, de visita en Galicia con motivo del hermanamiento de su ciudad con la localidad pontevedresa de A Guarda. El regidor dominicano estuvo acompañado por el alcalde de A Guarda, José Luis Alonso Riego, los portavoces municipales del PSOE y del BNG y del obispo de Santo Domingo, de origen vasco, monseñor Arnáiz, además del empresario guardés Manuel Alonso, emigrante en el país caribeño y propulsor de los acuerdos entre ambas localidades. A Guarda y Santo Domingo firmaron unas actas de hermanamiento basadas en sus vínculos históricos, pues la mayor parte de la emigración guardesa de finales del siglo XIX y principios del XX tuvo como destino Santo Domingo y, en menor proporción, Cuba.