Entrevista | Carlota Paz Esta mujer amante de la lectura asiste con emoción a un nuevo homenaje al que durante 60 años fue su compañero. Sólo tiene palabras de agradecimiento para los endovélicos y el Concello
25 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.«Nacido en Pontecesures, rexistrado en Valga, criado en Caldas de Reis e con raíces en Cuntis e Moraña». Así justificaba Borobó, en 1999, su elección para prologar una guía de la Mancomunidade Ulla-Umia. Su viuda, Carlota Paz, se emociona al recordar la figura de su marido y compañero inseparable, el escritor cesureño Raimundo García Domínguez, Borobó, fallecido en el 2003. Un día antes de recibir el título de hijo adoptivo que el Concello de Caldas le otorga esta mañana a título póstumo, esta mujer de 82 años atendió la llamada de La Voz. -¿Qué sintió al conocer el nombramiento? -Me gustó muchísimo. El nombramiento lo habían propuesto los endovélicos en un acto celebrado en el 2005. Él (Borobó) perteneció a los endovélicos desde que empezó esta reunión de amigos hace ya muchos años. También estoy muy agradecida al Ayuntamiento de Caldas porque fue donde pasó su infancia y allí tenemos muchos amigos, como Máximo Sar. -Recientemente se le dedicó a Borobó una calle en Boiro. ¿Cómo afronta estos actos de reconocimiento? -Yo es que soy muy cobarde para estas cosas. Mañana (por hoy) estaré allí, pero supongo que hablará uno de mis hijos en mi nombre, porque ya soy muy mayor y me emociono mucho. En Boiro me volvió a pasar. -¿Qué es lo que más echa de menos de su marido? -Todo, la convivencia de cada día. Estuve casada con él 56 años, casi 57, aunque antes los noviazgos eran largos, y estuvimos juntos 60 años. Aunque no éramos del mismo sitio, yo soy de Padrón y él era de Pontecesures, vivíamos muy cerca. Me quedan los cinco hijos que tuve con él. -¿Asistirá a la comida de los endovélicos en el hotel Sena? -Sí, claro, como todos los años. Más que una asociación, es una reunión de amigos que siempre tienen cosas interesantes que aportar. -¿Usted también tiene inquietudes artísticas y literarias? -No, que va, yo no. Tengo una hija que es pintora y mi marido era periodista y escritor, pero no. Sí me gusta mucho leer, quizá por su influencia durante años. -Ante el acto del Auditorio de Caldas, ¿qué es en lo primero que piensa? -En que me da mucha pena que él no esté aquí para verlo.