Parte de guerra en As Palmeras

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

Crónica | El efecto de las fiestas sobre las zonas verdes

23 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Bancos arrancados de sus anclajes, contenedores de basura sobre los parterres, lonas cubriendo las zonas de césped recién plantado, papeleras rotas, ramas tronzadas, ingentes cantidades de basura, colchones abandonados... No es la descripción de un área degradada o de un vertedero ilegal. Es el estado en el quedó el parque de As Palmeras -en pleno centro de Pontevedra- después de la semana de fiestas; especialmente en el lateral que comparten la delegación de Educación y la Diputación y en la parte trasera del Pazo Provincial. Es decir, donde se ubicaban los vendedores ambulantes. La edila responsable de parques e Xardíns, Celia Alonso, recorrió ayer la zona y no ocultó su malestar. «É que despois do traballo que pasaron os servizos municipais para recuperar este parque, da verdadeira mágoa velo así», lamentó. Fueron meses de trabajo para conseguir césped verde en las zonas más sombrías del parque, que ahora hay que replantar. Preguntas ¿Es el precio que hay que pagar por tener las fiestas en el centro de la ciudad? ¿Puede haber de fondo un conflicto de intereses entre el BNG (en cuya competencia figura la organización de las fiestas) y el PSOE (sobre cuyo equipo recae el cuidado de parques y jardines)? Son preguntas que ayer quedaron en el aire y sobre las que Celia Alonso no opinó. Si acaso, se limitó a afirmar que la concejala responsable de Fiestas (la nacionalista Anxos Riveiro) «coñece o tema e tamén está moi preocupada», y a esbozar la idea de que en próximos años «haberá que limitar o número de vendedores ambulantes que se instalan nas festas» o pedirles una fianza económica para que se responsabilicen de posibles daños en el parque. Porque lo cierto es que la concejala responsabiliza exclusivamente a éstos de los daños. «O comportamento dos cidadáns cós xardíns foi excepcional», subrayó. Incluso en la plaza de A Ferrería, donde se celebraron varios conciertos con enorme afluencia de público «os xardíns foron bastante respectados. non houbo máis desperfectos que os habituais dun fin de semana», aseguró Celia Alonso.