Pontevedra exigirá inversiones para poder recuperarse de la catástrofe

Mercedes Escauriaza PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

MARTINA MISER

El PP acusa a BNG y PSOE de lanzar «insidiosas acusaciones para esconder su incompetencia» Lores propone aprobar una gratificación extra para reconcer el esfuerzo de los funcionarios

11 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?l alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, anunció ayer que el Concello exigirá a las distintas administraciones -Gobierno central, Xunta y Diputación- las inversiones necesarias para que el municipio pueda recuperarse de «unha catástrofe», dijo, cuyas consecuencias aún están por delimitar de forma oficial. Así lo indicó ayer en el pleno extraordinario que celebró la corporación y en el que gobierno local y oposición tuvieron un discurso tan caluroso como el ambiente. Sólo estuvieron de acuerdo, en lo que respecta al papel que está jugando el Ayuntamiento de Pontevedra en la lucha contra el fuego, en la propuesta de Fernández Lores de aprobar una modificación presupuestaria que permita conceder una gratificación extra a los funcionarios para reconocer su esfuerzo. Precisamente, el debate sobre el tema se inició no sólo ante la obligación de dar cuenta al pleno sobre el decreto de la alcaldía y que se hizo efectivo el pasado lunes, de suspender las vacaciones a toda la Policía Local y bomberos. También por la petición que hizo el PP para que el alcalde compareciera para dar cuenta del papel que está jugando al frente del operativo organizado por el Concello. Aunque admitió que la gravedad de la situación se hizo patente el domingo por la tarde, Lores justificó el no haberse incorporado a la alcaldía hasta el lunes por la mañana, en su constante contacto telefónico con la entonces alcaldesa en funciones, Teresa Casal, de quien el portavoz del grupo municipal del BNG, Guillerme Vázquez, dijo que cumplió estrictamente con sus obligaciones. El concejal no adscrito, el ex popular José Rivas Fontán, se puso a disposición del gobierno e hizo constar lo mal que le pareció que se insultara al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el jueves en su visita a Ponte Caldelas. Pero la temperatura de las intervenciones subió sobremanera cuando el portavoz socialista, Luciano Esperón, tras sumarse a los múltiples agradecimientos a los vecinos, funcionarios y a las comunidades autónomas que ha prestado su apoyo a Pontevedra, subrayó que se está ante un problema estructural. «Pero quizais nunca houbo un lume tan estructurado, como no tripartito e agora». José Manuel Fernández, del PP, le dio la réplica, anunciando que se había visto obligado a modificar su intervención ante las «insidiosas» y «veladas acusacións» que desde el PSOE y el BNG se estaban lanzando contra el PP. Habló de pintadas contra su partido y citó declaraciones acusatorias del alcalde, el nacionalista Fernández Lores, y brindó su «máis absoluto desprecio» por el contenido de una carta que firmó e hizo pública la socialista Teresa Casal, sobre la ya famosa foto del presidente del PPdeG, Alberto Núñez Feijoo, al que Guillerme Vázquez bautizó como «o señor da manguerilla», en una nueva versión del «señor dos hilillos», en alusión a Mariano Rajoy. Para el PP, la fiscalía no tiene constancia de «ningunha trama» y «o goberno local non vale, porque non está». Casal, tras defenderse de haber ido a la plaza el sábado «porque sempre me han gustado os toros», argumentó que se paseó, tras volverse de la Festa do Albariño, por los incendios «sen fotógrafos», recalcó, y que en los días previos y el fatídico domingo actuó con «a dignidade, forza e enerxía necesaria».