Testigo directo | El fuego a las puertas de casa
08 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?on ya muchos días en los que el rural pontevedrés no duerme. Lérez, Xeve, Verducido, Ponte Sampaio, A Canicouva, Bora y ayer, sobre todo, Marcón y Tomeza, sufren el insaciable azote de las llamas y sus vecinos, armados con todo aquello que les sirve, luchan como pueden para evitar que el fuego se asome a sus casas. Pero los ánimos están cada vez más alterados. «Estamos aterrados», confiesa Ana, de Marcón que relataba ayer su noche en vela por el incendio que desde el lunes por la tarde rodeó completamente la zona de Pintos, en Marcón. «Estuvimos desde las siete del lunes controlando y ahora mismo -sobre las once- acaban de llegar dos camiones de Castilla-La Mancha, pero cuando todo el monte alrededor ya ha ardido». El fuego, según esta vecina, rodeó dos zonas de bosque y los habitantes tuvieron que ser evacuados. «Yo entiendo que hay incendios por todas partes y que se ocupen primero de los que están más cerca de las casas, pero que venga alguien y nos coordine, echamos en falta eso», añade. En la parte alta de Combarro son conscientes, sin embargo, de que la coordinación es algo imposible. Finalmente, son ellos mismos quienes a través del móvil siguen la evolución de las llamas. La noche del lunes fue agotadora en O Pereiro (Combarro). Los vecinos pasaron la noche vigilando para evitar que el fuego llegase hasta sus casas. Ayer, con la situación más controlada, marcharon hacia Samieira para echar una mano. «Hubo momentos de mucho miedo -cuenta Pablo, vecino de O Pereiro- cuando veíamos el fuego a cinco metros. Y cuando soplaba el viento, las llamas doblaban la altura de las casas». «Por la noche puedes hacer poco, sólo esperar armado con cubos, mangueras y motobombas». Por la mañana, a las doce, el fuego volvió a rebrotar. Y también hubo que pasar la noche en vela.