Adolescentes

| MARÍA CONDE |

PONTEVEDRA

PLAZA PÚBLICA

16 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

LA ADOLESCENCIA es esa etapa tan delicada en la que un simple grano en la nariz puede suponer un motivo de ostracismo social para quien tiene la mala fortuna de tener la piel grasa. Así ha sido siempre, porque el tristemente famoso bullying, para el que haya estado en un instituto o, simplemente, jugado en un parque, no es nada nuevo. Los que sí empiezan a dar escalofríos son los nuevos métodos que, con la ayuda de la tecnología de última generación, se apuntan a la moda del «pásalo», aunque de una paliza se trate. Sí, no es cuestión de mortificar a todos los jóvenes por episodios puntuales que sirven para sacudir la conciencia colectiva. Pero que me digan qué les dan de comer a esos adolescentes de un colegio de Portonovo para que alimenten su rabia juvenil de una forma tan cruel. Si no se cuida de su menú, su madurez acabará provocando una intoxicación social.