PLAZA PÚBLICA
03 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.SI a usted le gusta el fútbol, pero no como a esos barrigotas a los que la adrenalina les sube cuando al balón lo chutan los demás, sino que de verdad lo juega, lo vive y sabe transmitir ese sano entusiamo a jóvenes que muy bien podrían ser sus hijos, entonces ¿qué opinaría si el campo de fútbol de su pueblo se convirtiera en un bloque de céntricos pisos? Ese es el futuro que le espera al campo de As Lagoas, en Bueu, donde, si nadie lo impide, habrá pronto una dotación deportiva pública menos y un montón de armarios empotrados y vitrocerámicas más, que para eso ofrecen mayor y más rápida rentabilidad económica que la que da un modesto equipo local y los chavales que periódicamente sudan su camiseta. Las prisas por ejecutar un convenio sin alternativa no son buenas y en urbanismo menos. La ecuación del gobierno popular suena a trabalenguas urbaníztico. Uf, perdón, urbanístico.