El vertido de ruedas de Caldas puede saldarse con una multa

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

Estiman que no se cumplen los requisitos que marca el Código Penal Los delitos por este tipo de acciones han ido paulatinamente descendiendo desde hace seis años

10 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?l vertido de más de cien toneladas de neumáticos usados en Caldas de Reis podría saldarse finalmente con una sanción económica. Fuentes próximas a este caso señalaron ayer que el Código Penal, a la hora de hablar de delitos medioambientales derivados de depósitos incontrolados, es muy restrictivo y establece que deben «perjudicar gravemente el equilibrio de los sistemas naturales». Aclaran que serán los informes del Seprona los que determinen finalmente el alcance de lo ocurrido, así como si se puede establecer que tal vertido ha causado daños medioambientales de gravedad. Asimismo, matizan que esta última posibilidad es poco probable a la vista de sucesos similares al de Caldas ocurridos en otras ocasiones en otros puntos geográficos. De confirmarse este último extremo, se abandonaría la vía penal, con el consiguiente archivo o sobreseimiento de actuaciones, en favor de la vía administrativa. Estadística Lo cierto es que todas las fuentes consultadas han resaltado el hecho de que este tipo de sucesos, en su vertiente más grave, han ido paulatinamente disminuyendo en los últimos años. De hecho, los delitos, consumados o en grado de tentativa, registrados por el Seprona en el 2005 fueron la mitad de los tramitados un lustro antes. De este modo, las estadísticas oficiales recogen que el 2000 concluyó con la localización de diez depósitos de residuos tóxicos o peligrosos en la provincia de Pontevedra. Durante los dos años siguientes, la cifra se mantuvo invariable hasta que en el 2003 descendió a seis casos. El 2004 supuso una nueva reducción alcanzándose el número más bajo de delitos de estas características desde que comenzó la década. Ya el año pasado, el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil de Pontevedra tuvo conocimiento de cinco delitos en toda la provincia, mientras que las sanciones administrativas ascendieron a 484. Por su parte, el fiscal de Medio Ambiente de Pontevedra señaló ayer que aún no tenía conocimiento de las actuaciones llevadas a cabo por el instituto armado, circunstancia que, a priori, pudiera indicar que aún no se ha cerrado la investigación abierta. En el transcurso de estas indagaciones, el instituto armado tomó declaración a un empresario de Caldas, supuesto responsable del vertido de neumáticos, y a un empleado. El primero asumió toda la responsabilidad en el vertido y precisó que el operario simplemente se había limitado a obedecer sus requerimientos. Achacó lo ocurrido a vacíos legales de la Xunta y al hecho de que las empresas que se tendrían que haber ocupado de las ruedas apenas le recogían neumáticos en su empresa.