Reportaje | La vuelta de una banda amateur de los 70 En la eclosión de grupos que la ciudad vivió a finales de los 60, ellos fueron de los más seguidos. Dejaron la banda para estudiar y ahora regresarán con dos conciertos «por puro divertimento»
25 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?robablemente, a los jóvenes pontevedreses no les suene demasiado el nombre de Black Stones. Pero la cosa seguro que cambia si se pregunta a sus padres. A finales de los 60 y principios de los 70, la banda consiguió una más que notable notoriedad entre la eclosión de grupos musicales formados por los entonces adolescentes. «Entonces, -explica Tino Domínguez, uno de los guitarristas- no había tantas cosas con las que divertirse como ahora. Entonces, nos juntábamos el grupo de amigos, por ejemplo en la Alameda, en torno a una guitarra. Y entre los amigos y los que se acercaban, había siempre grupos de treinta o cuarenta personas». El ambiente musical llegó al punto de que en el Malvar los domingos se realizaban los conciertos matinales. Allí destacaron, además de los Stones pontevedreses (que llegaron a ser teloneros de Camilo Sesto en el pabellón), bandas como los Stockers, los Verdugos, Phonix, Los Royal, Juvens Group o los Drakkars. Muchos de ellos, como la banda de Domínguez, optaban por los nombres en inglés «reflejo de la invasión británica de grupos como los Beatles». Precisamente, el repertorio de los Stones tenía la banda de Liverpool como una de sus referencias. Aunque también hacían versiones de los Bee Gees, Four Seasons o los Crosby, Still and Nash. La formación inicial la formaban Miguel Guerra, Pachi, Toño, Tino y Santi, pero el primero y el último abandonaron posteriormente la banda. Les sustituyeron Armando y Emilio, quienes junto con otra incorporación, Jaime, volverán a rememorar esta época con dos conciertos que se celebrarán en el pub Albatros los días 31 y 1 de abril. Y aunque la profesionalización nunca pasó por sus mentes, lo cierto es que existe una gran expectación entre los compañeros de generación de los Black Stones ante este regreso. Domínguez reconoce que se ha corrido la voz, «pero tampoco queremos que la gente piense que somos profesionales, esto lo hacemos por puro divertimento». En realidad, el grupo volvió a reunirse hace aproximadamente un año, con ensayos semanales en Santiago. «Fue Javier, de Albatros, quien nos propuso hacer el concierto y la verdad es que nos produce una saludable nostalgia». Ante la gran cita, ahora tocan tres veces por semana. ¿Nervios? «Nooo, consideramos que estamos entre amigos y recordaremos viejas canciones».