Los dulces del chef de Chirac

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

Crónica | El campeón del mundo del pastelería del 2001 visita Marín El francés afincado en Barcelona Michel Willaume impartirá desde mañana y hasta el miércoles un curso especial de tartas y monas de Pascua dirigido a profesionales del sector

04 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?eresa Fernández, propietaria del taller gastronómico Atelier DTer, presume de haber sido alumna de Michel Willaume. Este reconocido profesional de la pastelería nacido en Nantes hace 38 años mantiene desde entonces una buena amistad con esta mujer natural de Chantada. Este el principal motivo de que el chef imparta un curso especial de tartas y monas de Pascua en Marín, al que asistirán veinte pasteleros de Galicia y León. Más hombres que mujeres y con una media de edad de 40 años. En el centro de enseñanza situado en el cajellón Solla Michel Willaume confeccionará tartas variadas que sorprenderán por sus formas y texturas y demostrará su habilidad elaborando monas creativas y clásicas. Para Teresa Fernández es un orgullo poder contar con uno de los mejores expertos internacionales en este sector. Entre otros datos de su currículo, Michel Willaume empezó a trabajar en 1986 en el hotel Matignon, residencia del primer ministro francés Jacques Chirac. Allí se encargaba de preparar los postres de las ceremonias oficiales. En 1993, la compañía hotelera The Ritz Carlton lo seleccionó como jefe de pastelería de su nuevo establecimiento en Barcelona, el hotel Ars. En el año 2001 obtuvo en Lyon una medalla de oro y la Copa del Mundo de Pastelería, a la que se sumaron después hasta siete reconocimientos de primer nivel. Revistas de todo el mundo han publicado sus recetas. La dueña de Atelier Dter subraya que Michel Willaume es, como buen francés, muy meticuloso: «Me pide los ingredientes, algunos bastante desconocidos, y trae sus moldes, porque sus tartas no son redondas ni cuadradas». Teresa Fernández abrió su taller hace tres años sin ayudas oficiales, por lo que agradece la labor de difusión de los medios de comunicación. Allí imparte cursos de formación gastronómica, habitualmente para profesionales, aunque también para amas de casa. Atribuye su afición por la cocina, que empezó cuando tenía 18 años, a la herencia familiar. Una abuela suya fue cocinera de Fulgencio Batista en Cuba. De Michel Willaume destaca que combina muy bien los sabores de los postres. «Lo suyo es el chocolate, ahí no hay quien le gane». Sostiene que en España, aunque se come bien, se descuida mucho el postre. Y es una pena...