Vecinos de O Marco y Lusquiños, en la parroquia de Tomeza, volvieron a concentrarse ayer para protestar por la falta de conexión de sus domicilios a la red de saneamiento, tras haber costeado las obras y pagado todas las tasas al Concello y a la empresa del servicio. Los vecinos reiteran que fueron «engañados y traicionados» dos veces de «forma descarada» por el concejal Vázquez Plaza, «con el consentimiento del alcalde». Recuerdan que «las obras de las acometidas fueron hechas con la condición de ceder los vecinos de Tomeza el paso por la parroquia a los vertidos del Campiño», como hicieron, lo que consideran «un cebo pues lo único que pretendía el Ayuntamiento era dar solución a esos vertidos». El segundo engaño fue «hace un año, cuando el concejal nos informó de que en un plazo de seis meses quedaría resuelto el problema para verter a la red general con destino a la depuradora». Además, recuerdan que por la zona pasa el saneamiento de la Brilat, de Salcedo, Bértola, O Campiño y parte de Marcón, mientras ellos siguen esperando una solución.