Análisis | Doce meses de la unidad pontevedresa
03 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?l 2005 quedará marcado con fuego en la historia de la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportable Galicia VII. Pero también será recordado como el año que puso fin al ciclo de Vicente Díaz de Villegas al frente de la unidad pontevedresa. El año comenzó con una noticia que tuvo como protagonista a la brigada totalmente apartada de lo que es el mundo castrense: el incendio en un hangar de material. Desde principios de año, las tropas acuarteladas en Pontevedra comenzaron un duro entrenamiento para asumir, desde julio y durante seis meses, el mando terrestre de la Fuerza de Respuesta Rápida de la OTAN, una circunstancia que les llevaría a acudir a Pakistán en lo que está siendo la primera misión humanitaria que dirige la Alianza Atlántica. Pero antes de este operativo, los militares gallegos tuvieron que desplegarse en Herat y Qala-i-Naw para reforzar la seguridad en la zona de cara a las elecciones parlamentarias afganas del mes de septiembre. Y sobrevino la tragedia. El 16 de agosto por la mañana, un helicóptero en el que viajaban doce militares de la Brilat y cinco tripulantes de la base aérea de Sevilla se vino al suelo. Nadie sobrevivió. Los últimos informes hechos públicos hablan de accidente y descartan, asimismo, que la nave fuera objeto de un ataque. Díaz de Villegas reconoció, posteriormente, que fueron momentos muy duros en su vida profesional, sobre todo cuando se puso en contacto con los familiares de las víctimas. Los soldados pontevedreses desplazados en Afganistán estuvieron a la altura de las circunstancias. Se sobrepusieron al dolor y sacaron la misión adelante. Pero el destino les tenía reservada otra sorpresa. Apenas, llevaban unos días en casa cuando la OTAN requirió la intervención de la brigada en Pakistán. El 8 de octubre un seísmo asoló buena parte del país asiático. Esta misión concluirá a mediados de enero. También el 2005 se recordará como el año en que concluyó la etapa de Díaz de Villegas como general jefe de la Brilat. Durante su mandato, la unidad ha participado en cuatro operativos internacionales, los mismos en los que había intervenido desde 1995, año en el que comenzó su experiencia de participación en misiones de paz, y hasta la llegada de Díaz de Villegas. Manuel Alonso del Barrio dirigió sendos operativos humanitarios en Bosnia (1995 y 1997). Su sucesor, el general Herguedas Carpio, retornó en 1999 a este mismo escenario, mientras que el antecesor de Díaz de Villegas, Juan Yagüe, inauguró el teatro de operaciones militares en Kosovo (2000).