Consecuencias

ALFONSO GONZÁLEZ

PONTEVEDRA

EN LA ONDA | O |

09 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

QUE TODOS los actos tienen sus consecuencias es una ley universal y filosófica. Sirvan de ejemplo algunos hechos prosaicos que no encontrarán en ningún tratato científico. El último trazado de la circunvalación de Pontevedra tiene en contra unas dieciocho mil alegaciones de afectados. Pues bien, entre ellas hay una de un concejal nacionalista al que pilla muy cerca. El edil afirma que alegó por solidaridad con sus vecinos y por convicción porque el trazado propuesto «é unha barbaridade que non sirve para nada». ¿Qué dirán ahora en el PSOE?. En Moraña, el enfrentamiento entre el alcalde y su antaño hombre de confianza no tiene solución fácil. Dicen que todo fue por culpa de una obra, y que Celso Diz se sintió desautorizado. Desde entonces no se hablan; y es más, Diz se ha convertido en el concejal fantasma; apenas va por el Ayuntamiento e incluso entregó en el concello el móvil institucional. En el PSOE ven con preocupación el asunto porque hay que buscar un relevo al viejo profesor Eiras. ¿Será Diz?; y en caso contrario, ¿seguirá fiel al partido?, ¿Cómo Cuíña?, ¿o se presentará como independiente?. ¡Uf!. Por otra parte, los 35 compromisarios elegidos en el PP de Pontevedra para el congreso de la sucesión, lo celebraron por todo lo alto con una comida preparada por José Luis Torrado. El encuentro sirvió para análisis políticos de todo tipo e incluso para preguntas trascendentes: ¿..y qué vamos a votar ahora si sólo queda un candidato?. Por cierto, todos brindaron por la victoria, ya que los treinta y cinco eran «hombres de Feijoo», bueno... y de Louzán y de Tere Pedrosa y de Pilar Rojo, en definitiva de Mariano. Y qué decir de los adoquines de la nueva calle San Antoniño, motivo de queja entre los peatones femeninos por los dolores que causan. Evidentemente García Braña no pensó en los tacones ni en las sandalias.