Praza da Ferrería Manuel Moldes realizará su nueva obra en la sala del Pazo da Cultura, con la exposición que repasa los treinta años de su trayectoria como telón de fondo
29 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.No es muy frecuente toparse con el artista que protagoniza una exposición fuera del día de la apertura. Pero lo que es más raro todavía es que el artista comparta con los visitantes sus secretos de pincel. Pues eso es lo que va a hacer el pontevedrés Manuel Moldes en la sala de exposiciones del Pazo da Cultura. Hasta allí, donde exhibe la muestra que repasa sus treinta años en la pintura, ha desplazado parte de su taller: pinceles, andamios, lienzos, bocetos, radio, un libro... Y allí piensa dar continuidad a la exposición con su próximo trabajo durante este mes. Así que de aquí a finales de diciembre podrán verlo algunas tardes trabajando en este cuadro, que en concreto será un tríptico basado en la leyenda de los tres monos: el que no oye, el que no habla y el que no ve. Moldes explica que la idea surgió tras un viaje a Cabo Verde, de donde se trajo las tres figuritas de los monos. «Y se me ocurrió la obra pensando un poco en los tiempos que vivimos, donde quizás sobran las palabras y se habla demasiado -señaló ayer-. Me hizo pensar en esa leyenda». Inicio De hecho, Moldes inició ayer este nuevo cuadro ayudado por algunos invitados de excepción; el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores (que pintó en negro); el director xeral de Promoción Cultural, Luis Bará (en amarillo); el edil José Covelo (naranja popular) y la concejala María Xesús Escudero, (blanco y negro) quienes no dudaron en dar los primeros brochazos a este lienzo todavía sin título. De esta forma, la última muestra de Moldes, titulada Tempos de pintura, arranca con las primeras obras, del año 77, y finaliza con esta última, todavía en la mente del artista. El propio creador definió la exposición como «un diálogo entre todas las obras que han significado algo en esta trayectoria de treinta años». Junto a piezas donde prima la abstracción, se exhiben otras de figuración más plena. Cabe destacar A Galiza mariñeira, que desde el año 85 no se había vuelto a exhibir. Moldes realizó en lona este trabajo y ha tenido que restaurarlo de nuevo. Además de Lores y Luis Bará, asistió el nuevo director del Centro Galego de Arte Contemporánea, Manuel Olveira.