Un militar al que le gusta estar en la pomada

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Perfil | Vicente Díaz de Villegas

15 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Vicente Díaz de Villegas es un soldado de acción. Un militar que disfruta más conviviendo con sus hombres en una zona de conflicto o en un campo de maniobras, que detrás de un mesa atiborrada de papeles. Su currículum le delata y él reconoce que le «gusta estar, como dicen ahora, en la pomada». Ha participado en operaciones en el Sáhara Español, ha colaborado en la impermeabilización antiterrorista de los Pirineos, formó parte del Cuartel General de la OTAN en Bosnia, dirigió el primer contingente español en Kosovo... Curiosamente las cuatro misiones en las que ha tomado parte la Brilat bajo su mando las ha tenido que ver, como se suele decir, desde la distancia. Afirma no gustarle tal situación y recuerda que, ya en las maniobras, esta «un rato en el Cuartel General y procuro escaparme para ver a la gente». Le resulta duro estar lejos de sus subordinados, mientras estos se pueden estar jugando la vida. No hay que olvidar, como el propio Díaz de Villegas señala, que se trata de personas a las que ha preparado y con las que vive el día a día. Estas circunstancias le hicieron tomar la responsabilidad de ser quien se comunicase con los familiares de los doce militares fallecidos en Afganistán este verano para comunicarles el trágico accidente. Austero y agradecido, sabe ver la luz en la situación más oscura. Y sobre los fallecidos no duda en asegurar que «cuando uno muere (...) llevando la paz a los demás hay que sentirse especialmente agradecidos».