Un callejón sin salida en el litoral

Marcos Gago Otero
Marcos Gago MARÍN

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

Reportaje | Costas trastoca las aspiraciones de los afectados en Marín Las administraciones local y autonómica deberán plantearse si existe una nueva solución jurídica que satisfaga las exigencias restrictivas de la ley de 1988

08 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?l último requerimiento de la Dirección General de Costas deja a los afectados de los lugares del litoral en una situación que podría calificarse de punto sin retorno. Si prospera la impugnación del decreto de Pesca que reconoció la existencia de los núcleos -y en base al cual la antigua Xunta archivó siete de la veintena de expedientes abiertos por infracción en estos lugares-, las Administraciones autonómica y local no tendrían otro remedio más que aplicar la Ley de Costas de 1988 sin paliativos. Se reabrirán los expedientes sancionadores ya archivados -siete por el anterior conselleiro Enrique López Veiga- y seguirán adelante la otra docena abierta. No se podrán hacer otras obras en Loira, Aguete, Casás y A Teoira salvo las de conservación de las estructuras existentes. Puntos de vista Aquí se recrudece la polémica. Costas asegura que el Estado tiene un «interés directo» y está «legitimado» para impugnar actuaciones como el decreto de Pesca, que a su entender son «contrarias a la protección del dominio público». Sólo el silencio de este departamento, desde esta perspectiva, podía permitir que se consolidase el decreto de la Xunta. Pero este paso por alto no se produjo, sobre todo después del recurso presentado por la asociación Salvemos Pontevedra, incluso antes que Costas, apelando a los derechos de garantizar un litoral del que puedan disfrutar todos los ciudadanos. Enfrente, se encuentran el Ayuntamiento y los responsables de la antigua Xunta, a los que Salvemos Pontevedra, por ejemplo, acusa de haber manipulado a los vecinos. Mientras, los afectados han asegurado repetidas veces sentirse en el medio de la maquinaria de la Administración, sin una solución al problema al que se enfrentan desde que la Ley de Costas impuso la protección a los cien metros en 1988. Alternativas complejas Recientemente, el Ayuntamiento está tramitando una modificación puntual de las normas subsidiarias, apoyándose en el decreto de la Xunta. La inminente derogación de esta resolución de Pesca supondrá que esta modificación no podrá recibir el visto bueno de Política Territorial. Esta vía se podría cerrar de golpe. Por otro lado, el PXOM tampoco parece una alternativa posible. El plan de urbanismo que fracasó en el 2004 se retrasó en sus plazos, entre otros asuntos, precisamente por el intento del gobierno local -la misma coalición actual- de reducir la línea de protección en Loira, Aguete y Mogor hasta los veinte metros. Costas no admitió esta previsión y esto tuvo como consecuencia un recurso contencioso administrativo aún pendiente de solución. Además, implicó un retraso en la tramitación del PXOM, que tuvo que asimilar los cambios de la Lei do Solo de Galicia, haciendo imposible su aprobación en el anterior mandato. La reducción de la línea de litoral en el plan actualmente en elaboración, se encontraría con el mismo problema y se expondría a idéntico resultado. Competencias Por su parte, el conflicto competencial planteado por algunos grupos políticos de la corporación requeriría la necesidad de un cambio en el estatuto y debería plantearse para toda Galicia, algo que se complicaría como un agravio hacia otras comunidades autónomas. Por ahora, al menos, sólo la barriada de Pérez Crespo, en Mogor, será admitida como núcleo de litoral, por sus especiales características de formación, según admitió en su informe del pasado julio el director general de Costas.