Una costa pendiente de ordenar

Marcos Gago Otero
Marcos Gago PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

Reportaje | Marín y Vilaboa buscan la legalización de núcleos del litoral Los Ayuntamientos intentan desde hace años que Medio Ambiente admita la reducción de la franja de protección en varios lugares tradicionales al lado del mar

08 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?l futuro urbanístico de cuatro lugares en Marín y de otros tres en Vilaboa dependen del éxito o fracaso de las gestiones que sus gobiernos locales ante el Ministerio de Medio Ambiente para la reducción de la franja de protección de costas. En el caso marinense son Aguete, Loira, A Teoira y Casás. En el de Vilaboa la medida afecta a Santa Cristina, San Adrián y Paredes. Los dos Ayuntamientos emprendieron hace años las gestiones para conseguir este objetivo. El proceso ha sido complicado desde el punto de vista legal y aún no se ha cerrado. Las consecuencias de esta incertidumbre sobre el futuro legal de estos siete lugares suponen una gran cantidad de inconvenientes para los propietarios de casas y fincas. Costas y la Consellería de Pesca pueden haber abierto más de 80 expedientes en los últimos años. Normas subsidiarias El problema arranca de la aplicación de la Ley de Costas de 1988. El Ministerio reclamó a los municipios que justificasen la existencia de núcleos costeros tradicionales en su territorio. El Ayuntamiento de Marín obvió el procedimiento y ahora estos lugares sufren las consecuencias al mantenerse en vigor las normas subsidiarias de 1978. En ese documento urbanístico no están delimitados los núcleos del litoral, por lo que una aplicación restrictiva de la ley ha supuesto la apertura de los expedientes sancionadores y la amenaza de derribo sobre gran parte de las viviendas ampliadas después de su entrada en vigor. Esta medida puso en pie de guerra a los vecinos afectados que, en el anterior mandato del PP en la Xunta, consiguieron archivar sus expedientes y la aprobación de un decreto autonómico que reconoció los núcleos. Las delimitaciones propuestas fueron remitidas a Costas que informó en contra de todos ellos excepto el de la barriada de Pérez Crespo de Mogor, cuya preexistencia como tal antes de 1988 está más que acreditada según el Ministerio. Decreto de la Xunta El Concello se agarró al decreto de la Xunta para una modificación puntual de las normas subsidirias, que está en trámite. Esperan conseguir el reconocimiento y delimitación a efectos legales de los cuatro núcleos desechados por Costas. Al Ministerio le cabe interponer un recurso contra el decreto autonómico. En Vilaboa, las normas subsidiarias de 1988 son unos meses anteriores a la Ley de Costas, e incorporan la delimitación de los tres lugares. El Ministerio hace una interpretación restrictiva que no reconoce la existencia de éstos. El gobierno local intentó salvar el problema a través de una consulta jurídica a la Xunta. Se trata de que Pesca informe sobre el trámite legal y la competencia de a quien le corresponde fijar las líneas de protección. La consulta se hizo en primavera y todavía no ha sido respondida. El Concello estuvo dando licencias en los núcleos que reconocía condicionados al permiso de Costas, incluida la casa de la actual conselleira de Pesca. El alcalde, Luis Poceiro, confía en que el PXOM, pendiente de aprobación inicial, pueda regularizar este estado de cosas.