«No es lo mismo aprender a tocar la música y ser la música»

Ramón Satoló PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

DESIRÉE NAVARRO

En dos minutos | Esbjörn Svensson Un sonido que busca romper los límites entre estilos. La banda escandinava E.S.T. se paseó ayer por Pontevedra con la intención de demostrar su fama

23 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El Festival de Jazz se puede sentir orgulloso de haber contado con el trío sueco E.S.T. -Esbjörn Svensson Trio. Una de las formaciones más innovadoras del panorama actual. ­­-¿Qué opina de la sentencia habitual entre los críticos de jazz de que hoy en día todo es técnica y nada de originalidad? -Muchas veces existen músicos con una enorme técnica y que tocan muy bien un gran número de instrumentos pero, cuando los escuchas, sólo percibes notas. No se escucha una historia, un proyecto, un concepto de música. No como Charlie Parker o Miles Davis, que sí contaban una historia. Hay una diferencia entre aprender a tocar la música y ser la música. Lo más complicado en esta profesión es hallar tu propia identidad. Muchos saxofonistas pueden tocar como Michael Breaker pero, en general, no tienen ningún interés. -Este año se celebra el cincuenta aniversario de la muerte de Charlie Parker. ¿Qué le pareció su figura? -Yo he crecido con esa música gracias a mi padre. Al principio no me interesaba mucho pero, desde que empecé a tocar, lo adoro. Me hubiera encantado asistir a uno de sus conciertos y así poder disfrutar de sus interminables solos. Como decía Miles Davis: «Muchos de sus temas no se grabaron por demasiado largos». -Al componer, ¿en qué se inspira? ¿Mira hacia fuera o se adentra en su interior? -Según, ¿soy yo el que crea el mundo que me rodea o es el mundo que me rodea el que me crea a mí? Se trata de una antigua pregunta filosófica. Creo que es una combinación de las dos cosas. Existen situaciones que mudan tu ánimo y se reflejan en lo exterior y viceversa. Es complicado decir de dónde vienen las ideas. A lo mejor estás viendo un paisaje maravilloso y no te sugiere nada y luego ves un coche horrible y surge una composición. Lo que intento es estar receptivo ante todo lo que me rodea. -¿No cree que el jazz pierde algo de su esencia al tocar en locales de mucho aforo? -Al principio era bastante escéptico de tocar en salas grandes; incluso llegué a decirle a mi agente que sólo lo quería hacer en clubes. Pero ahora, sin embargo, considero que también puedes alcanzar una gran intimidad en los teatros.