La coalición de gobierno culpó ayer al «precario contrato» de limpieza firmado por el Partido Popular al final del mandato de Juan Luis Pedrosa, en 1999, de los males que arrastra el servicio de limpieza, mientras que la oposición achacó la «suciedad» de la ciudad a problemas de la concesionaria y a la «incompetencia» de la concejala Nieves Cuéllar. El pleno aprobó ayer por mayoría una ampliación del contrato con Cespa-Inusa, por importe de 468 euros, con el voto en contra de los populares, que mantuvieron sus dudas sobre la legalidad de la modificación de las condiciones económicas en base a un informe negativo de Intervención. El Bloque pidió al PP que fueran consecuentes con sus reiteradas demandas de mejora del servicio, pero insistieron en su negativa a amparar un procedimiento «irregular» o de «presunta ilegalidade». José Manuel Fernández cuestionó, como figura en el informe de Intervención, la inclusión de nuevos servicios no contemplados en el contrato inicial, como la reposición de contenedores y papeleras y el desbroce de caminos del rural, que vulnerarían los principios de publicidad y concurrencia y requerirían una nueva licitación. Achacó el aumento del contrato a un compromiso con la empresa por la huelga de basuras del pasado verano y auguró su repercusión en el recibo de los ciudadanos. Cuéllar, por su parte, se agarró al informe del ingeniero técnico de Medio Ambiente, en el que se aclaran y resuelven las discrepancias planteaban por los servicios económicos. Señaló que la ampliación del contrato está plenamente justificada por el crecimiento de la ciudad y responde al «interés público».