Pontevedra se la juega en el peaje

A. Castroverde PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

Análisis | Un trueque problemático La propuesta de liberar la AP-9 hasta la ciudad olívica, a cambio de hacer de pago la nueva autovía interior a Vigo, presenta algunas ventajas, pero también inconvenientes

13 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

PP y PSOE gastaron la pólvora gruesa de su oferta electoral al comienzo de su campaña con la propuesta de liberar de peaje la AP-9 hasta Vigo. A cambio, sería de pago la futura autovía interior a Vigo que, a su vez, forma parte del enlace de Pontevedra con la A-52. El BNG se opuso al trueque de peajes y se pronunció por no introducir nuevas vías de pago, así como por la liberación de Rande y el abaratamiento del tramo de la AP-9 Vigo-Pontevedra. Cualquiera de las opciones tiene sus ventajas e inconvenientes. He aquí los más sobresalientes. Dudas razonables. De entrada, la primera cuestión es si la operación cambio resultará factible. Trasladar el peaje de una vía a otra no es una simple permuta civil, sino una compleja operación jurídica con concesiones administrativas de por medio sobre la que algunos responsables políticos expresan en privado serias dudas. Además, la empresa tendría que ser compensada para aceptar el cambio de un recorrido que alcanza 48.000 vehículos a otro con una intensidad media diaria de tráfico todavía incierta, pero que se cree no llegaría a corto plazo los 15.000 vehículos. La pérdida de negocio para la concesionaria sería evidente. Opciones comerciales. La liberación de la AP-9 hasta Vigo podría atraer a Pontevedra flujos comerciales de Cangas y Moaña, así como de Vilaboa, hasta ahora volcados hacia la ciudad olívica. También podría animar a personas que trabajan en el área industrial y comercial viguesa a vivir en Pontevedra. Pero, de igual forma, muchos pontevedreses podrían optar por hacer su gasto en el comercio de Vigo si no existiese el portazgo del peaje. Turismo. Meter peaje en el enlace de Pontevedra con la autovía Rías Baixas A-52 no favorecerá la llegada del turismo. Asimismo penalizará los desplazamientos a la capital desde comarcas como A Louriña, Baixo Miño, O Condado y Paradanta. Tramo libre. Se dice que la circunvalación interior de Pontevedra será libre de peaje, pero no se detallan los tramos. No es igual que sea libre de peaje desde Alba al nudo de O Pino, que desde Alba a Vilaboa. Si no se libera la circunvalación o enlace con la A-52 hasta Vilaboa, seguirán los problemas de tráfico en el sur de la ciudad. No debe olvidarse además, que la gratuidad será sólo para el tráfico local y no para el de paso, como sucede ahora con el tramo libre de la AP-9. Es decir, si alguien viene de Santiago, pagará el paso por la circunvalación. Si alguien viene de Vigo, pasará lo mismo. Olvido de Sanxenxo, Arousa y O Salnés. No debe olvidarse tampoco que en las propuestas de PP y PSOE el tramo entre Pontevedra y Curro seguiría siendo de peaje. Consecuencias: las comunicaciones de la capital de la provincia con O Salnés, Arousa y Sanxenxo seguirán lastradas por el pago. Todo ello en un momento en que se plantea la mejora de comunicaciones Pontevedra-Vilagarcía.