«La empresa resuelve su problema trasladando a Navia parte de su producción», advierte García Pedrosa achaca el éxito del 4-J a que la población no es consciente de que el traslado es inviable
06 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l secretario comarcal de Comisiones Obreras, Xosé Luis García Pedrosa, admitió ayer el éxito de la movilización del pasado sábado exigiendo el traslado de Ence. «La asistencia a la manifestación fue muy importante -afirmó- y no vamos a cometer la estupidez de decir que fue un fracaso». Aseguró que el sindicato respeta a los miles de ciudadanos que asistieron a la manifestación «porque creen sinceramente que el traslado es posible. Si nosotros creyésemos lo mismo, hubiéramos estado con ellos». El problema es, subrayó, que «reubicar la fábrica es imposible». Para Pedrosa, seguir en la línea de que la solución es el traslado «lo único que hace es contribuir a lo que verdaderamente nos preocupa: que llegue el 2018 y Celulosas eche el cierre. Y a continuación, en cadena, cierren todas las empresas del grupo y las empresas auxiliares. Es decir, más de cuatro mil empleos perdidos». Para evitar ese fin, Comisiones seguirá «peleando por el mantenimiento de los empleos». El sindicalista admitió ayer por primera vez que «es posible que Ence pueda estar adoptando ya alguna medida» en previsión de un hipotético cierre. «La empresa tiene su problema resuelto trasladando parte de su producción a Navia, donde no hay ningún problema social, a Huelva o a Uruguay». Sobre esas medidas que pudiera estar tomando Ence, Pedrosa recordó que el centro de astillado que se construirá en Ortigueira «no estaba previsto allí, y gestionará la madera de todo el norte para ser trasladada a Navia». «Una ilusión» El portavoz de Comisiones insistió en que es necesario trasladar a la sociedad pontevedresa el mensaje de que el traslado no es una opción. «Los políticos saben que no es posible financiar la reubicación con dinero público, y en los tiempos que vivimos exigirle a Ence que haga una empresa a la carta y la pague de su bolsillo es una ilusión», señaló. «Una empresa no es una obra social, sino un instrumento de negocio para ganar dinero, y no tiene sentido pensar que los accionistas de Ence vayan a actuar de manera diferente a como lo haría cualquier otra empresa». En este sentido, Pedrosa recordó las dificultades del sector textil gallego por la deslocalización, o las estrategias de las empresas conserveras, que están llevando su producción a otros países en detrimento de sus plantas en la costa de Galicia.