Praza da Ferrería La fuerte brisa que sopló la madrugada del domingo hizo temer por las alfombras florales que se estaban preparando para el paso de la procesión del Corpus
30 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando no es una cosa es la otra. Las personas que trabajaron durante un par de meses en la preparación de las alfombras florales del Corpus pontevedrés tuvieron que luchar con un inconveniente indeseado, el viento, que multiplicó los esfuerzos para evitar que barriera las flores. Pero el esfuerzo valió la pena, en palabras de Gloria Orellano que anuncia que éste fue su último año como organizadora. Está dispuesta a seguir ayudando, pero de una forma más tranquila. «Cuando me meto en una cosa, le pongo demasiada voluntad y ya estoy mayor para tanto ajetreo» explica, mientras comenta con orgullo lo bonitas que quedaron las alfombras de Pasantería y sobre todo, de A Ferrería, en las que directamente tomó parte junto con un grupo de colaboradoras. Tampoco se registró ningún tipo de incidentes en la elaboración de las alfombras, y Orellano alabó la presencia policial que otras veces escaseó. Al final, pensando en que no les iban a llegar las flores, economizaron tanto que aún tienen bastante material, que ofrecerán a la parroquia de San José, que celebrará el Corpus el domingo que viene. Cuando sí que pasó algo fue a la hora de salir la procesión desde la Basílica de Santa María. Los integrantes del Gremio de Mareantes que preside Severino Buceta Fontenla, tuvieron sus más y sus menos con el párroco, a quien acusan de menospreciar y marginar a este antiquísimo colectivo y a sus símbolos, al no permitir que fueran en la procesión. El miércoles anuncia que dará su versión. Y si el viento protagonizó la madrugada del domingo, los abanicos de La Voz de Galicia hicieron lo propio durante el resto de la jornada. Ese día se entregó el primero de los 15 abanicos totalmente artesanales que el periódico ofrece a sus lectores, al precio de 2,95 euros, y ayer se hizo lo propio con el segundo. La promoción gozó de una gran acogida y aceptación. La próxima entrega, mañana, también será espectacular.