Celso Bugallo brinda su Goya

La Voz

PONTEVEDRA

Praza da Ferrería El actor enseñó al alcalde la estatuilla que le acredita como mejor intérprete secundario del año, por «Mar adentro»

02 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?ecién aterrizado de la gala del cine español, a Celso Bugallo le llueven las felicitaciones. Ayer un alcalde pletórico -no podría dismularlo ni tapando la cara con papel tisú- recibió al actor local en el Ayuntamiento, donde Bugallo mostró orgulloso su premio. Miguel Anxo Fernández Lores recordó que ambos comparten orígenes en la localidad de Vilalonga y casi se confunde el Goya con el Oscar. Todo llegará. «Noraboa -sentenció Lores-. É un orgullo para a cidade de Pontevedra e anímoo a seguir traballando nesa liña. É un dobre orgullo, porque ademáis Bugallo é o pregoeiro do entroido». ?or su parte, el actor agradeció «a mostra de cariño» del Ayuntamiento al nombrarle pregonero y subrayó que su presencia en el Concello era para presentar el Goya a todos los pontevedreses. Bugallo recordó el momento en el que dieron su nombre como ganador del Goya. «Ata ese momento non tiña nervios de ningún tipo -aseguró-. Pensaba que o meu premio era co de Lola Dueñas o máis reñido. E cando leron os nominados comezou a saltarme o corazón dunha maneira... Non o oín moi ben, pero todos se volvían cara min e entón sóubeno. Foi estupendo, pero foi un momento cego». ?l actor espera que, aunque la industria cinematográfica española no atraviese sus mejores momentos, el galardón le abra la puerta a nuevos proyectos, como ocurrió con su trabajo en Los lunes al sol. Precisamente, ayer confesó que fue Javier Bardem quien le susurró al oído que había conseguido su papel de José en Mar adentro, durante la manifestación convocada por Nunca Máis en Madrid en el 2003. Pendiente de estreno tiene ahora Pasos, con Federico Luppi, y en proyecto un largometraje en la próxima primavera. «A verdade é que estou desexando xa terminar con todo esto e pasar páxina -comentó Bugallo-. O que me interesa é traballar». A lo que el alcalde apostilló que las ofertas le llegan al intérprete a su teléfono fijo en Pontevedra, «o que demostra que se pode traballar desde aquí». Y aquí se queda su Goya, que colocará en un mueble junto a su Mestre Mateo, «para que falen un pouquiño entre eles».