Cautivados por Calakmul

La Voz

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

Praza da Ferrería Once restauradores de la escuela pontevedresa han participado hasta ahora en la restauración de los restos mayas en México. Su coordinador ha visitado el centro

12 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?ace ahora un año, una restauradora formada en Pontevedra, Tamara Mato, contaba en este periódico su enriquecedora experiencia como directora de los trabajos de recuperación de una pintura mural de una ciudad maya en la región de Calakmul (México). Como ella, otros diez alumnos de la Escola de Restauración han pasado ya por este proyecto que puso en marcha el Instituto Nacional de Arqueología e Historia de México (INAH), bajo la tutela del arqueólogo Ramón Carrasco. Precisamente, este último ha visitado esta semana la ciudad del Lérez para gestionar un acuerdo de colaboración oficial con el centro pontevedrés. Mano de obra «Queremos hacer un convenio a largo plazo -explicó- para que alumnos de aquí puedan seguir realizando sus prácticas en México, en los distintos proyectos del INAH». Según asegura, a pesar de que en el país centroamericano existe una gran tradición en lo que a restauración se refiere, se precisa mucha mano de obra «porque tenemos que considerar que el patrimonio arqueológico e histórico de México es muy grande y eso hace que tengamos que contar a veces con profesionales de la conservación, porque los de allí ya están copados por otros proyectos». Precisamente, la relación con los restauradores locales surgió después de que el centro mexicano solicitase esta ayuda profesional a través de la Red. ?n este sentido, Carrasco indicó que al menos cuatro alumnos de la Escuela viajarán este año a México, «aunque creo que después de las charlas que he dado allí se apuntarán más». El arqueólogo destaca la formación que ofrece el centro pontevedrés. «Creo que los alumnos salen muy bien preparados -añade- y que la Escola no tiene nada que envidiar a otros centros que he visto. Es algo que he corroborado también en esta visita al centro y con el contacto con el personal». Asimismo, comenta que las técnicas utilizadas en ambos países son similares a pesar de la distancia geográfica. «Quizá aquí se usan métodos más modernos -comenta-, pero la conservación y restauración son similares. Está el matiz de que en Pontevedra se trabaja con el granito y nosotros allí lo hacemos con la calcita, lo que marca un poco la diferencia, pero los criterios son los mismos y hacen que el trabajo sea uniforme».