Pioneros en seguridad

Alfredo López Penide
López Penide MARÍN

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

En directo | Simulacro de toma de rehenes e incendio en Marín El puerto fue ayer escenario, por primera vez en España, de una simulación para afrontar toda clase de contingencias, como establece una legislación nacida a raíz del 11-s

02 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?ras los atentados islamistas del 11-S entró en vigor una legislación para dotar de mayor seguridad a los puertos. Dentro de esta normativa se encuadra el Código PBIP, un código internacional para la protección de buques e instalaciones portuarias. Marín fue escenario ayer, por primera vez en España, de un simulacro para calibrar el grado de implantación de esta norma. Pasaban escasos minutos de las cuatro y media de la tarde cuando el oficial de protección del puerto fue alertado por el capitán de un mercante procedente de Costa de Marfil de que tres tripulantes estaban siendo retenidos por otros tantos polizones. Las autoridades policiales y políticas son informadas. La zona donde va a atracar el buque es ya un hervidero de guardias civiles, agentes de la Policía Portuaria y funcionarios de la Comisaría de Pontevedra. La situación se agrava ya que los intrusos van a provocar un incendio en el mismo barco maderero. También se alerta a los bomberos. Esta fue la hipótesis sobre la que trabajaron en tiempo real los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Todos los efectivos desplazados a la terminal de contenedores del nuevo muelle comercial se coordinaron para en un tiempo relativamente rápido poner fin a la emergencia. Aunque hubo quien por momentos se tomó demasiado en serio su participación: En un momento dado, un remolcador de la empresa Amare Marín, que había acudido a colaborar en las labores de extinción del fuego, duchó completamente a unos cuantos de los participantes en el ejercicio. Tras la simulación, que concluyó con los falsos polizones en un coche policial, Benito Calviño -jefe de la unidad de seguridad del puerto- valoró positivamente el simulacro, «para ser o primeiro que se realiza». Incidió en que no tenía «constancia de que se fixera xa noutro porto de España e iso que se deben facer periodicamente». Explicó, asimismo, que se tendrían que estudiar los distintos tiempos de respuesta para «poder ver posibles erros» de actuación.