Praza da Ferrería Un taller organizado por Cruz Roja en A Ferrería mostró ayer a los niños y jóvenes la baraja de las quince formas para no contraer el virus del VIH
01 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?l sida no es ningún juego. Pero dicen los que saben que una de las mejores formas de aprender es jugando. Pues a un taller de naipes recurrieron ayer los voluntarios de Cruz Roja Pontevedra para mostrar a los chavales de entre 7 y 17 años las formas de evitar el contagio de tan terrible enfermedad en la jornada en que se conmemoraba el Día Mundial del Sida. La actividad organizada por la entidad consistía en la elaboración de una baraja de cartas para explicar a los chavales de forma básica y didáctica las quince formas por las que no se contrae el temido VIH. Y es que la prevención sigue siendo el mejor método para evitar la propagación de esta dolencia, como se subrayó ayer desde distintos ámbitos en una jornada marcada por el color rojo del lazo que simboliza la lucha contra el sida. ?ese a que el tiempo no animaba a realizar actividades al aire libre, al final, un grupo de niños y jóvenes se dieron cita en la plaza de A Ferrería para participar en esta iniciativa. En este lugar, Cruz Roja también instaló una mesa informativa en la que repartió preservativos, lazos rojos y pegatinas de su última campaña sobre el VIH, que lleva el lema La verdad sobre el sida... Pásala, dirigida a luchar contra la discriminación que produce esta dolencia y a evitar la transmisión del virus entre la población infantil y juvenil. Según ha explicado la entidad, la campaña tiene un doble objetivo: «detener la pandemia y las consecuencias sociales de la misma». «Por ello -continúa Cruz Roja- se reafirma en la doble prevención; la prevención de las conductas de riesgo y la prevención de conductas de rechazo y de discriminación hacia las personas afectadas por el sida». En la provincia de Pontevedra, precisamente el número de enfermos pasa ya de los 1.200, según los datos facilitados por el portavoz de la Unidad Asistencial de Drogodependencias de Pontevedra, Julio Carmona. El experto teme que en los próximos años esta cifra pueda aumentar de forma alarmante porque se están incrementando las prácticas de riesgo. «Y es una bomba que puede estallar», dijo.