Todos distintos, todos iguales

La Voz

PONTEVEDRA

ROCÍO MARTÍNEZ

Praza da Ferrería Unos noventa alumnos del CEIP A Xunqueira 1 participaron en la campaña «Mil colores, un só planeta» que trata de fomentar la convivencia multicultural

25 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Los 87 alumnos de segundo y tercer ciclo de educación primaria del CEIP A Xunqueira I participaron ayer en las actividades del aula móvil de la campaña divulgativa y educativa Mil cores, un só planeta que auspicia la Consellería de Educación para luchar contra el racismo y la xenofia. Los escolares del centro que dirige Esther Piñeiro García se pasaron por el autobús adaptado que estuvo en el colegio durante toda la mañana, para conocer las diferentes culturas del mundo a través de programas multimedia, juegos y cuentos además de distintos talleres. La campaña Mil cores, un só planeta tiene por objetivo entender la diversidad cultural como fuente de enriquecimiento mutuo, promover la integración de la población inmigrante respetando su identidad cultural, fomentar el conocimiento y el respeto mutuo y educar para una convivencia multicultural y tolerante. También persigue entender, desde una visión global, el origen de la discriminación, el racismo y la xenofobia. El CEIP A Xunqueira 1 es uno de los centros que cuenta con un mayor número de alumnos extranjeros escolarizados de la provincia, de ahí que fuese elegido para esta actividad que trata de difundir entre los niños las razones que motivan la emigración y la situación en la que viven los inmigrantes en nuestro país. El jefe de estudios del colegio, Pablo Payo, indicó que hay en el centro 39 escolares que proceden de diversos países, como Marruecos, Argentina, Perú, Brasil, Ecuador, Armenia, Rusia y Bélgica, entre otros lugares de procedencia. El citado docente indicó que en general se adaptan bastante bien. Aunque las costumbres son en muchos casos muy distintas a las nuestras, el idioma suele ser la principal traba. En tal sentido, indica que por ejemplo, los rusos, tienen más facilidad para aprender el español, mientras que a los alumnos marroquíes les cuesta más, «quizás por la forma de escritura, totalmente distinta», indicó Pablo Payo. Para hacer más fácil el aprendizaje de las familias, les buscan cursos de español a los adultos. También señaló las diferentes costumbres de muchos de estos niños inmigrantes, tanto culturales como religiosas, tienen, además de musulmanes, mormones. Pero en general, la integración se realiza sin problemas.