De cena con un campeón

La Voz

PONTEVEDRA

Praza da Ferrería La Gala Nacional de Piragüismo reunió en el Liceo Casino a cerca de trescientos invitados que compartieron mesa y mantel con el medallista olímpico David Cal

25 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?i pensaba que ya sabía todo de nuestro campeón y medallista olímpico en los últimos juegos de Atenas, lo tiene claro. No hay nada como compartir mesa y mantel para enterarse de algunos secretillos, como el desvelado el sábado por su madre: «David madruga mucho». Para eso es deportista pensarán. Pues no, fue el capote de su progenitora al regocijo con el que los presentadores de la Gala Nacional de Piragüismo se trajeron ante su afición a trasnochar. O sea, que le va la marcha. Y ¡ojo! David Cal no tiene novia. ?í, esa es María José, la mujer del alcalde de Pontevedra. Aparte de ser la primera dama de la ciudad, será a partir de ahora toda una piragüita. No es que la asistencia a esta cena la encandilase de tal forma que va a dehar todo por el remo. Pero su paso por ella tiene que ver. Y es que la alcaldesa consorte tenía en sus manos el número de la suerte cuando se sorteó una piragua. Claro que otro compañero de profesión también estuvo tocado por la fortuna. Victoriano Castro podrá iniciarse como palista, aunque le tocó la especialidad más compleja, el rafting en aguas de de Huesca. ? hablando de compañeros, allí estaba Fernando Hidalgo, jefe de Deportes de La Voz de Galicia, que fue premiado por la Federación de Piragüismo por el excelente trabajo que realizó desde Atenas, haciéndole llegar puntualmente a nuestros lectores los éxitos del deporte gallego. Fue el alcalde, Miguel Fernández Lores, quien le entregó una bonita placa. ?ores, tras la tensión del día anterior, estuvo relajado. Ni siquiera la conselleira Pilar Rojo le plantó batalla. Y si se hubiera ido a tomar una copa al Universo quizás hubiera podido negociar con el conselleiro Alberto Núñez Feijoo las nuevas vías de comunicación. Hubo otros que quizás apañaron mejor, si es que llegaron a tiempo. Y tú ¿qué tomas?