Entrevista | Carmen Becerra Profesora de la Universidade de Vigo y experta en la obra del novelista ferrolano, ayer habló sobre escritura y ficción en el curso que dirige Ponte Far
09 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?irectora de La tabla redonda. Anuario de estudios torrentinos , y una de las mejores conocedoras de la obra del novelista ferrolano, Carmen Becerra subraya la extraordinaria importancia de la aportación de Torrente Ballester a la literatura en lengua castellana. -¿Cómo afecta el paso del tiempo a su obra? A la de Torrente, quiero decir... -La pregunta requiere, desde mi punto de vista, una reformulación, porque no puede darse una respuesta atinada si hablamos de la obra del autor en su totalidad. Efectivamente, hay obras de Torrente que resisten mal el paso del tiempo, como les sucede a casi todos los autores; obras que se anclan en una época concreta, que son testimonios... Sin embargo, la mayoría se elevan sobre las circunstancias histórico-temporales en que han sido creadas para situarse en la intemporalidad de las obras de arte. -Saramago lo sitúa a la altura de Cervantes. ¿Que opinión le merece eso? -En primer lugar me merece, como es lógico, respeto; en segundo lugar, merece mi conformidad y aprobación. Yo suscribo esa afirmación sin ningún tipo de reservas. No recuerdo las palabras exactas, pero Saramago decía, en un artículo publicado en La tabla redonda , algo así como que detrás del Quijote estaba toda una tradición libresca, los libros de caballerías, mientras que detrás de La saga/fuga no hay nada, y por eso asombra la plenitud cuando es totalmente inaugural. -¿Cómo era, en lo personal, Torrente Ballester? -Amable, cariñoso, preocupado por los demás, amante de la familia... Del contacto personal con él todos los que hemos tenido el privilegio de tratarle hemos salido enriquecidos. -Carlos Casares sostenía que Torrente tuvo el Nobel más cerca de lo que se cree. -Yo también oí a Carlos Casares esa afirmación, pero desconozco los datos en los que se sustentaba. En cualquier caso, si lo tuvo cerca o no, lo desconozco, pero es incuestionable que Torrente merecía el Nobel.