«''Mar adentro'' no es triste, sino que transmite esperanza»

Marcos Pichel PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

JAIME OLMEDO

Entrevista | Celso Bugallo Celso Bugallo interpreta al hermano de Ramón Sampedro, José, en la película de Amenábar «Mar adentro», que está cosechando tanto éxito como polémica

06 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Celso Bugallo ha participado este año en tres cortometrajes (O derradeiro Grolo, Lentura y A terceira hora), pero sobre todo ha estrenado dos largos: La vida que te espera, de Manuel Gutiérrez Aragón, y la exitosa y polémica Mar adentro, de Alejandro Amenábar. Personajes duros los que últimamente interpreta Bugallo, como el del hermano de Ramón Sampedro, José, que se oponía a que su hermano se suicidara en su casa. -La película está causando polémica, el Vaticano la ha criticado por «explotar los sentimientos del público en favor de la eutanasia», ¿pensaba que podía generar tanta controversia? -La película no tiene una intención de generar una polémica en firme sobre la eutanasia. Trata sólo sobre la libertad del individuo a elegir su propio destino, sobre su vida. Refleja un hecho real, no inventa absolutamente nada. Amenábar sólo pretendía contar lo que realmente ocurrió. No quería cargar contra la política, la Iglesia o la Justicia, y tampoco ridiculizar a nadie. Es una película de sentimientos hecha de corazón. Es un ejercicio de libertad sin eufemismos. -¿Qué supone este papel para usted? -Primero, una oportunidad de trabajar, que es algo fundamental. Pero es una oportunidad de hacerlo con uno de los mejores. Es un papel muy bonito. Ha sido un regalo para mí. -Sus personajes, tanto en «Los lunes al sol», como en «La vida que te espera», y en «Mar adentro», son hombres duros, de fuerte personalidad, ¿teme encasillarse? -Aunque los personajes son similares, no son iguales. Pero no, no temo encasillarme, claro que me gustaría hacer una comedia, o un papel protagonista, pero... En cuanto a los tres papeles, el de Los lunes es un personaje un poco chejoviano, al que la vida va arrastrando y puede con él, pues al final se acaba suicidando. En La vida, es más bien shakesperiano, no se deja llevar y lucha hasta el final. El José de Mar adentro puede verse como el malo de la película, pero sólo es un hombre que se ve desbordado por los acontecimientos. Después de una vida cuidando a su hermano, no quiere perderlo. -¿Habló con José Sampedro? -Sí, hablé con él unas semanas antes de comenzar a rodar. Fueron unos veinte o veinticinco minutos. Quería mirar a los ojos, conocer a quien iba a interpretar. No me puso ningún condicionante, ni ninguna pega. -¿Cómo fue el ambiente del rodaje? -Muy bueno, muy distendido. Nos compenetramos muy bien. Para muchos era el primer largometraje, como para Mabel Ribera o Belén Rueda, y había un sentimiento de iniciación, de conjunción entre todos. Conseguimos una relación extraordinaria. -¿Cree que este tipo de cine es necesario? -Sí, el cine con temática social lo es, porque cumple con una deuda a la sociedad, que es la que debe de decir al fin y al cabo si es necesario. Por otro lado, si consigue una conjunción con el público, la película se puede convertir en imprescindible, y si esto pasa, entonces será una obra de arte. Y yo creo que va a cumplir con ese requisito. -¿Qué le diría a la gente para animarla a verla? -Primero que vaya a entretenerse, que lo va a hacer, porque esta película es también entretenimiento. Pero también va a alimentar su vida, su intelecto, le va a invitar a pensar por qué la gente no puede escoger el final que quiere para su vida. Tiene la intención de mover a la reflexión, porque la eutanasia es un tema que está ahí. Mar adentro no es triste, sino que transmite esperanza. Hay mucho humor dentro. Aunque el final, con la muerte, pueda resultar triste, no lo es, porque se cumple con la voluntad de Sampedro. -¿Cómo es que usted no ha ido al festival de Venecia? -Era una cuestión de plazas, que se adjudicaron por orden de reparto. Pero no es importante si yo voy o no. -¿Le gusta verse en sus películas? -Sí, es una manera de conocer los fallos, de ver qué se puede mejorar. -¿Qué proyectos tiene de futuro? -Hay algo que se puede concretar en primavera. De momento estoy a la espera de la continuidad de Terras de Miranda, en la televisión. Pero el panorama cinematográfico no está muy bien en estos momentos. -¿Y en el teatro? -Estoy con una obra de Jean Genet, Las criadas, con dos antiguas alumnas mías. Pero es un poco experimental, de momento no tenemos planeado estrenar nada, es simplemente un ejercicio de ensayo. Estamos trabajando diferentes aspectos, diferentes enfoques de la interpretación. Porque para un actor es fundamental el estudio, tratar de mejorar la improvisación.