Si no hay viento, habrá que remar

La Voz M.???G.???M. | SANXENXO

PONTEVEDRA

JAIME OLMEDO

Crónica | Final de vela

26 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El viento en Atenas se puso tonto y no permitió que se disputase a su hora la final de vela, una circunstancia que apenas trastocó los planes de los pocos que acudieron al Náutico de Sanxenxo para presenciarla. La mañana prometía, un piscolavis y unos cacahuetes al borde mismo del océano, en la misma salsa de este deporte, y a través de una pantalla gigante, donde uno podría llegar hasta imaginarse al comando de la tripulación del equipo nacional. Pero la realidad fue bien distinta. La esperada afición brilló por su ausencia, a la pantalla le sustituyó una tele de unas cuantas pulgadas, y el viento jugó una mala pasada. Por suerte, la bella e impasible Silgar no faltó a su cita con el sol.