Cara y cruz de la Justicia

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

Reportaje | Incidencia en Pontevedra de la memoria anual del Tribunal Superior de Xustiza Mientras las salas capitalinas de la Audiencia Provincial marchan a un ritmo inmejorable, el Juzgado de Menores se encuentra prácticamente colapsado

01 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Las cuatro secciones de la Audiencia Provincial y el Juzgado de Menores son, algo así, como la cara y la cruz de la Justicia en Pontevedra, tal y como pone de manifiesto el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia en su memoria anual relativa al 2003. Así, mientras en el caso de las salas de la Audiencia, el TSXG sostiene que se puede «presumir que, en un plazo máximo de un año, la tutela judicial que se dispense lo será en unas condiciones de efectividad, cualitativa y temporalmente, difícilmente mejorable»; cuando se trata del análisis de la situación de Menores, la conclusión difícilmente podría ser más negativa: «Continúa presentando una pendencia -número de asuntos pendientes de resolver- excesiva que no se corresponde con el volumen de entrada, divergencia que será objeto de especial atención a lo largo del 2004». Otro punto de divergencia es la situación del personal de ambos órganos judiciales. En su estudio de la Audiencia, el alto tribunal gallego considera que «la planta judicial se encuentra correctamente dimensionada». Pero, por el contrario, en Menores se observa la necesidad de reestructurar su plantilla. Causas ¿Los motivos? La explicación al buen estado de salud de las secciones provinciales de la Audiencia hay que buscarla en algo adelantado hace unos meses por su presidente Manuel Almenar y que ahora refleja la memoria del TSXG: «A pesar del incremento producido en la entrada de asuntos en el año 2003, el número de casos pendientes se ha reducido drásticamente merced al considerable esfuerzo resolutivo -2.671 sentencias en el 2001, 3.052 en el año 2002 y 3.327 el año pasado-, lo que ha permitido disminuir en apenas un año un 33% la pendencia global -de 2.033 a 1.365 en el orden civil, y de 415 a 404 en lo penal-, pasando de un tiempo de respuesta medio de nueve a cinco meses». Pero si hay que destacar alguna sección en concreto, son la tercera y la quinta, ésta con sede en Vigo, salas que pasaron de tener pendientes 482 y 840 causas en el 2002 a, un año más tarde, únicamente mantener sin dictar resolución 287 y 527 casos, respectivamente. Se da la circunstancia de que, si bien por un lado, el alto tribunal gallego da una de cal destacando el trabajo realizado en la sala tercera, unos párrafos más adelante suelta una de arena: «En materia civil mantiene una pendencia preocupante, se inicia con 482 recursos en suspenso. Se registran a lo largo del año 374 recursos más -número prácticamente igual al año anterior- , se resuelven 381 por sentencia y 188 por otro tipo de resoluciones, la pendencia al final del año se sitúa en la cifra todavía preocupante -muy diferente a las demás secciones de la Audiencia- de 287 recursos 195 menos que en el ejercicio anterior. Esta cifra deberá seguir disminuyendo». Peores comentarios suscita la situación del Juzgado de Menores, que tiene el ámbito de actuación en toda la provincia. En la memoria se recoge que, ya en el informe anual correspondiente al 2002, se puso de relieve determinadas carencias, sobre todo en el ámbito de personal, que tenía este órgano. En este sentido, apunta que la creación de un nuevo equipo psico-social y el refuerzo de funcionarios ha mejorado algo la situación. Aunque «continúa presentando una pendencia -número de causas sin resolver- que no se corresponde con el volumen de entrada, divergencia que será objeto de especial atención a lo largo del 2004». Resto de juzgados El TSXG, además de estas cuestiones, hace un somero análisis de los distintos juzgados existentes en la capital, así como los del resto de Galicia. Señala, en relación con los de ámbito Penal, que se «encuentran regularizados, aún cuando en el número uno se duplica su pendencia, pasando de 76 a 152 asuntos». En cuanto a las salas de Primera Instancia e Instrucción, el resultado es igualmente satisfactorio: «No presentan problema de clase alguna en atención a la carga de trabajo que hayan de afrontar. Destacando su elevada resolución en materia penal». La situación está normalizada en el área Social y en la Contencioso-Administrativa.